[Comienzan los fragmentos]
DEPARTAMENTO DE ESTADO DE ESTADOS UNIDOS
Oficina del Portavoz
13 de septiembre 2012
DECLARACIONES
Secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton
En la sesión plenaria de apertura del Diálogo Estratégico entre Estados Unidos y Marruecos
13 de septiembre 2012
Salón Benjamin Franklin
[Fragmentos relacionados con el ataque a la misión diplomática de Estados Unidos en Bengasi, Libia]
SECRETARIA CLINTON: Buenos días. Permítanme dar la bienvenida a nuestros amigos y colegas de Marruecos al salón Benjamín Franklin, en el octavo piso del Departamento de Estado, para esta primera muy importante sesión del Diálogo Estratégico de Estados Unidos y Marruecos. Antes de comenzar a abordar la importancia de este diálogo estratégico y el siguiente paso en nuestras largas relaciones con Marruecos, quiero decir unas pocas palabras acerca de los acontecimientos que se desarrollan en el mundo actual.
Estamos observando estrechamente lo que ocurre en Yemen y otros lugares, y ciertamente esperamos y confiamos en que se tomen medidas para evitar la violencia y prevenir que las protestas se conviertan en violencia.
Quiero tomar un momento también para hablar del vídeo que circula en Internet y que ha llevado a estas protestas en varios países. Permítanme declarar muy claramente, y espero que sea obvio, que el gobierno de Estados Unidos no tuvo absolutamente nada que ver con este vídeo. Rechazamos absolutamente su contenido y mensaje. El compromiso de Estados Unidos con la tolerancia religiosa se remonta a los comienzos de nuestra nación. Y como ustedes saben, somos el hogar de personas de todas las religiones, muchas de las cuales vinieron a este país buscando el derecho de practicar su propia religión, inclusive, por supuesto, millones de musulmanes. Y tenemos un gran respeto por la gente de fe.
Para nosotros, para mí personalmente, este vídeo es repugnante y reprobable. Parece tener un propósito profundamente cínico: Denigrar a una gran religión y provocar ira. Pero, como dije ayer, no hay ninguna justificación, absolutamente ninguna, para responder a este vídeo con violencia. Condenamos en los términos más enérgicos la violencia que ha resultado, y agradecemos enormemente que muchos musulmanes en Estados Unidos y en todo el mundo se hayan pronunciado respecto a este asunto.
Creemos que la violencia no tiene cabida en la religión y que no es manera de honrar la religión. El Islam, como otras religiones, respeta la dignidad fundamental del ser humano, y emprender ataques contra inocentes es una violación de la dignidad fundamental. Mientras haya quienes estén dispuestos a derramar sangre y tomar vidas inocentes en nombre de la religión, en nombre de Dios, el mundo nunca conocerá la paz verdadera y duradera. Es especialmente inmoral que la violencia se dirija contra las misiones diplomáticas. Estos son lugares cuya único propósito es promover un mejor entendimiento entre países y culturas. Todos los gobiernos tienen la responsabilidad de proteger esos lugares y personas, por que atacar una embajada es atacar la idea de que podemos trabajar juntos para construir entendimiento y un futuro mejor.
Ahora bien, sé que para algunas personas es difícil comprender por qué Estados Unidos no puede impedir o simplemente no impide que este tipo de vídeos condenables vean la luz del día. Quiero señalar que en el mundo actual, con las tecnologías de hoy, eso es imposible. Pero incluso si fuera posible, nuestro país tiene una larga tradición de libertad de expresión consagrada en nuestra Constitución y nuestra ley, y no impedimos que los ciudadanos expresen sus puntos de vista por muy desagradables que sean.
Por supuesto, hay diferentes puntos de vista en todo el mundo acerca de los límites del libre discurso y la libertad de expresión, pero no debería haber ningún debate sobre la simple proposición de que la violencia en respuesta al discurso no es aceptable. Todos nosotros, ya seamos líderes en el gobierno, líderes en la sociedad civil o líderes religiosos, debemos trazar un límite a la violencia. Y todo líder responsable debe ponerse de pie ahora y trazar ese límite.
Quería empezar con esta declaración, porque, como nuestros amigos marroquíes y todos ustedes saben, esta ha sido una semana difícil en el Departamento de Estado. Agradezco mucho, señor ministro, las condolencias que su gobierno expresó a nuestra embajada en Rabat. Y aún cuando esta tragedia ocurrió muy lejos, en Bengasi, tuvimos un recordatorio de los vínculos profundos que unen a Marruecos y a Estados Unidos. Fue en la alta cordillera del Atlas de Marruecos que uno de los estadounidenses que perdimos esta semana, el embajador Chris Stevens, se enamoró de la región cuando servía allí como voluntario del Cuerpo de Paz. Esa experiencia lo inició en una carrera de décadas de servicio. Así que, en la memoria de los amigos y compañeros caídos, recordemos las muchas maneras en las que no sólo nuestros gobiernos, sino los pueblos de nuestros dos países han trabajado juntos para construir un futuro mejor.
[…]
En estos tiempos tensos y turbulentos, es más importante que nunca que las personas de distinta fe intercambien ideas, para crear entendimiento, para fomentar la tolerancia religiosa. Es uno de los grandes desafíos del siglo XXI, y es uno que debemos enfrentar juntos.
[….]
(Terminan los fragmentos)