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Textos y transcripciones

La diversidad económica en el Caribe

28 junio 2012

A continuación una traducción de las declaraciones del vicesecretario de Estado, William J. Burns, en un acto de celebración del patrimonio caribeño-estadounidense que tuvo lugar el 27 de junio en Washington:

(comienza el texto)

Declaraciones
William J. Burns
Vicesecretario de Estado
Acto sobre el patrimonio caribeño-estadounidense
Washington, DC
27 de junio de 2012

Gracias por venir. Al igual que muchos de ustedes, mi primera opción sería la de celebrar este acto en el Caribe, pero estoy encantado de que un pedazo del Caribe haya llegado a nosotros.

Permítanme comenzar con una cálida bienvenida a los embajadores de los numerosos países del Caribe que se encuentran hoy aquí. Me gustaría darle las gracias, a ustedes y a los equipos de sus embajadas, por compartir con nosotros los preciosos objetos que están expuestos en la Sala de Exposiciones.

También quiero reconocer a dos destacados funcionarios estadounidenses que están con nosotros hoy: el secretario de Justicia Eric Holder y la congresista Yvette Clark. Gracias por venir y por compartir su patrimonio caribeño con nosotros.

Como dijo el Presidente, la población caribeño-estadounidense ha tomado caminos muy diferentes hacia nuestras costas; algunos se vieron obligados a venir en contra de su voluntad, y otros vinieron en busca de mayores oportunidades educativas y económicas. Lo que todos tienen en común es que, una vez aquí, ellos y sus hijos y los hijos de sus hijos se convirtieron en parte del tejido de nuestras comunidades y encarnaron relatos de éxito singularmente estadounidenses. Este es el caso desde Alexander Hamilton hasta Malcolm X, desde Harry Belafonte hasta el hijo de dos inmigrantes jamaicanos que se crió en el Bronx cenando cabra al curry en Navidad y se convertiría en el secretario de Estado Colin Powell.

Al echar un vistazo a los numerosos miembros destacados de la diáspora del Caribe que se encuentran aquí hoy así como las manifestaciones de la cultura caribeña, una cosa queda clara: Los caribeño-estadounidenses han realizado aportaciones muy ricas a la vida estadounidense. El arte caribeño y la música dan sabor a la cultura estadounidense. Los sabores del Caribe amenizan la cocina estadounidense. Y, por supuesto, los empresarios del Caribe aportan sus energías empresariales a la economía de Estados Unidos.

Esta última parte es fundamental, ya que los políticos estadounidenses se han dado cuenta de algo que ustedes ya sabían desde hace mucho tiempo, a saber; el papel fundamental que desempeñan las comunidades de diáspora como motor del desarrollo en los países de origen y para profundizar los lazos económicos, culturales, e incluso diplomáticos. Las remesas que familiares y amigos envían a sus países de origen, las inversiones en negocios en los países de origen [...] ustedes tienen una conexión que nuestros diplomáticos y expertos en desarrollo no pueden igualar. Nos dirigimos a ustedes como socios para fomentar el desarrollo y crear lazos dentro de nuestro hemisferio. Y en ese espíritu, me gustaría informarles acerca de algunas iniciativas que hemos puesto en marcha.

En colaboración con Compete Caribbean (Compite Caribe), Estados Unidos ha desarrollado una iniciativa denominada Caribbean Idea Marketplace (CIM) [Mercado Caribeño de Ideas]. CIM es un concurso de negocios que vincula a empresarios del Caribe con miembros de la diáspora para ayudarles a crear empleo y oportunidades económicas. Este año vamos a seleccionar diez proyectos que ganarán una dotación de 100.000 dólares cada uno. El plazo de inscripción concluye en julio, por lo que les animamos a compartir sus mejores ideas. Thomas De Bass, director regional de la Oficina de Asociaciones Mundiales de la Secretaria, está aquí con nosotros para explicar los detalles de esta iniciativa.

También nos dedicamos a potenciar a mujeres empresarias de la región. Desde Trinidad y Tobago, hasta Jamaica, las mujeres están montando empresas. Y el éxito de esas mujeres contribuye a sostener a familias, vecindarios y comunidades enteras. Convencer a los gobiernos, a empresas y a organizaciones no gubernamentales de todo el mundo a que reconozcan el poder transformador de la inversión en la mujer ha sido una prioridad para la secretaria Clinton, y también se ha convertido en parte de nuestra política económica hacia el Caribe, gracias a la Red Empresarial de Mujeres del Caribe, que vincula y capacita a mujeres empresarias. Se trata de una iniciativa que promete, y está creciendo rápidamente.

Hoy tienen programada una excelente lista de oradores, así que no me entretendré mucho más.

Pero me gustaría aprovechar esta oportunidad para promover una última idea. Quiero pedirles a los jóvenes que se encuentran aquí —que están pensando en cómo crear puentes— que consideren la carrera de diplomacia. Necesitamos personas con talento y motivación para crear lazos más profundos con los países del Caribe y resolver desafíos en todo el mundo, desde la pobreza y la salud pública hasta la lucha contra el terrorismo y el cambio climático. Para que la diplomacia estadounidense sea más eficaz, necesitamos un Servicio Exterior que realmente represente a Estados Unidos y toda su diversidad.

Hemos visto cómo el talento de los caribeño-estadounidenses ha enriquecido muchos aspectos de la vida de nuestro país. Espero que esas contribuciones nos inspiren a todos a trabajar juntos para hacer realidad la promesa de la cooperación entre Estados Unidos y el Caribe que hoy celebramos. Gracias.

(termina el texto)