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Textos y transcripciones

Declaraciones de la secretaria Clinton a los jóvenes de Túnez

26 febrero 2012

A continuación una traducción de las declaraciones de la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton el 25 de febrero en Túnez:

DEPARTAMENTO DE ESTADO DE ESTADOS UNIDOS
Oficina del Portavoz
25 de febrero de 2012

Declaraciones de la secretaria de Estado
Hillary Rodham Clinton
Palais de Baron d'Erlanger

Túnez, Túnez
25 de febrero de 2012

MODERADORA: Estamos muy orgullosos de los jóvenes de nuestro país por haber actuado como agentes catalizadores y líderes del cambio. Señora secretaria de Estado, nos sentimos muy honrados por su visita a nuestro país, la segunda en menos de un año. En nombre de los asistentes a este acto de hoy, deseo darle la bienvenida y agradecerle el tiempo que nos está dedicando y la oportunidad única que supone para nuestros jóvenes este intercambio de ideas con usted. Tiene usted la palabra.

SECRETARIA CLINTON: Muchas gracias. Muchas gracias. Es un placer para mí estar de nuevo aquí, en un Túnez libre, y en este bello centro de la música árabe y mediterránea, y deseo expresar mi agradecimiento al director y a todas las personas asociadas con el centro. Pero lo más emocionante para mí es entablar esta conversación con todos ustedes y les agradezco que hayan venido, y, Leila, gracias por acceder a servir de moderadora.

Este es un momento fascinante, pero también lleno de retos para Túnez. La policía antidisturbios ha desaparecido y en el aire ya no se respira el gas pimienta, pero es cierto que establecer una democracia sostenible y una economía moderna, garantizar los derechos universales de todos los tunecinos, la libertad de expresión, la libertad de prensa, la libertad de religión, la libertad de asociación, todo ello lleva tiempo para arraigar firmemente. Establecer una economía moderna abierta al mundo, que aproveche las ventajas de la situación estratégica de Túnez, también lleva tiempo. Pero lo que más me impresiona no es sólo la fuente de inspiración que ha sido la revolución de Túnez, sino la determinación del pueblo de Túnez en cuanto al futuro que ustedes buscan.

El futuro es siempre algo incierto, pero lo que es cierto para mí es que serán los jóvenes tunecinos los que decidan lo que será el futuro. Muchos han preguntado: ¿Por qué después de tantos años llegó finalmente el cambio a Túnez y ese cambio que se produjo aquí fue el detonante del cambio en el mundo árabe? ¿Por qué los jóvenes, aquí en Túnez, fueron los primeros en combatir por la libertad y la oportunidad?

La primera respuesta y la más general, es que los derechos y la dignidad de los seres humanos no se pueden denegar eternamente, por muy opresivo que sea un régimen. El espíritu humano y la dignidad humana residen en cada uno de nosotros, y las aspiraciones universales tienen una fuerza profunda y duradera. Una segunda razón es que ustedes pertenecen a una extraordinaria generación de jóvenes, no sólo aquí en Túnez, sino en todo el mundo. Es una juventud optimista, impaciente la que veo por dondequiera que viajo. Porque, además de vuestro propio coraje y determinación, existen dinámicas subyacentes que afectan a los jóvenes de todas partes – cambios en la demografía y la tecnología, la economía y la política, que están gestando este momento único en la historia.

Los jóvenes están en el centro mismo de las grandes oportunidades estratégicas y retos de hoy, desde restaurar la economía mundial, a combatir el extremismo violento y establecer democracias sostenibles. Yo he luchado, como sabéis algunos de vosotros – algunas de las mujeres a las que acabo de saludar, que están dirigiendo el cambio aquí en Túnez – he luchado durante años para colocar el empoderamiento de la mujer en la agenda internacional. Creo que ya es tiempo de también hacer lo mismo con el empoderamiento de la juventud.

Me doy cuenta de que, siendo jóvenes, se puede ser escéptico. Hace ya mucho tiempo, pero también recuerdo haber sido joven. Las necesidades y preocupaciones de la juventud han estado marginalizadas demasiado tiempo por los dirigentes económicos y políticos. Y el hecho es que, hoy, el mundo desoye a los jóvenes a su propio riesgo, porque sólo hace falta fijarse en la demografía. Desde América Latina al Medio Oriente, el África al sur del Sahara, el sudeste de Asia, estamos presenciando lo que los expertos consideran un abultamiento de la población joven. Ahora hay más de 3.000 millones de personas de menos de 30 años en el mundo. Noventa por ciento de ellas en el mundo en desarrollo. Y su número sigue aumentando.

Ustedes viven en un mundo que sus padres, y por supuesto, sus abuelos, nunca podrían haber imaginado – televisión por satélite, Internet, Facebook. Mi fallecida madre solía preguntar “¿qué es eso de las caras en Internet” (Risas). Nuevas tecnologías de comunicaciones hacen el mundo más pequeño, pero amplían vuestros horizontes. Ahora todo el mundo puede ver cómo viven los demás – en prosperidad, dignidad y libertad, y con razón, reclaman esas ventajas para sí. También podemos ver, como lo hemos visto, de manera atroz durante las últimas semanas, lo que sucede en Siria. Y aquí quiero encomiar al gobierno de Túnez por ser el anfitrión de la conferencia que se celebró ayer.

Ahora que están aumentando las expectativas, ¿qué se está haciendo para atenderlas? Estamos avanzando en el terreno político, pero queda mucho por hacer en el económico. Los jóvenes tienen tres veces más probabilidades de estar desempleados que las personas mayores. Más de 100 millones de jóvenes están malviviendo con empleos a tiempo parcial y salarios insuficientes. Y justamente aquí, en Túnez, sé que hay muchos jóvenes que todavía no están plenamente empleados, empleados productivamente.

Es un hecho que la economía mundial nos está conectando más que nunca, pero los jóvenes, incluso los que tienen títulos universitarios, están viendo que pueden carecer de las aptitudes que necesita el mercado laboral. Existe esta brecha. Y así, millones de jóvenes dejan a sus familias y aldeas para ir a ciudades superpobladas y todavía no encuentran lo que buscan. Las viejas redes de patronazgo, que proporcionaban empleo a generaciones anteriores y que se apoyaban en sistemas corruptos, ahora están pasados de moda y no funcionarían en el mundo moderno. Los jóvenes de muchos países están combinando las tecnologías con la ética para instilar nueva vida al servicio público desde las bases, y estamos viendo los resultados en la manera en que hacen frente a gobiernos corruptos. Muchos de los lazos que existían en las familias y comunidades ya no son tan fuertes como solían ser, y muchos jóvenes se encuentran en la necesidad de valerse por sus propios medios. Todo esto es causa de frustración e inestabilidad que pueden ser explotadas por extremistas y criminales de todo el mundo.

¿Pues qué debemos hacer? ¿Cómo conectar la energía y el espíritu innovador de la juventud con los cambios que son tan necesarios? De hecho, en enero último, cuando las protestas llenaban las calles de esta ciudad, viajé a Doha y advertí, en una conferencia de líderes árabes de la región, que si no actuaban con la rapidez necesaria para ofrecer a los jóvenes una visión mejor del futuro, sus regímenes se hundirían en la arena. Y la juventud de Túnez comprobó ese criterio.

Por lo tanto, la reforma política continúa. Y muchas veces lo mismo ocurrió en el pasado, durante mucho más tiempo. En Polonia llevó una década para que un sindicato desplazara a un gobierno comunista represivo. En Túnez se necesitó un mes para desplazar a un dictador. La historia global, que está ocurriendo aquí y en otras partes, requiere un pensamiento innovador y un espíritu de emprendimiento económico para asegurar que la revolución democrática produzca resultados en bien de la gente. Eso está ocurriendo en muchos lugares, pero no lo suficiente, o no con la suficiente rapidez.

Ahora bien, yo presenté el argumento de que en todas las regiones del mundo se debe reconocer más plenamente las necesidades y las aspiraciones de la juventud. Tal como dijera recientemente un funcionario en la India, el aumento en la cantidad de personas jóvenes será un dividendo si se faculta con poder a nuestros jóvenes, pero será un desastre si fracasamos al no aplicar una política y un marco para que esos jóvenes puedan ser empoderados.

Pues esto es lo que Estados Unidos trata de hacer. Estamos formando en nuestras embajadas y consulados consejos juveniles que tengan contacto directo con personas jóvenes como ustedes, porque queremos buscar para cada problema una solución. También hemos creado en Washington la Oficina de Tema Juveniles Globales en Washington para concretar formas de asociación con ustedes. Y tenemos a un joven activista, de veinticuatro años de edad, Ronan Farrow, que está presente aquí, quién es nuestro asesor sobre temas juveniles globales.

Parafraseando a Steve Jobs, no solamente debemos pensar en forma diferente; debemos pensar en grande, porque si no lo hacemos, dejaremos pasar este momento en la historia. ¿Pero qué es lo que desean los jóvenes? Pienso que desean lo mismo que todos nosotros − paz, prosperidad y dignidad, la oportunidad de participar, la oportunidad para que sus voces sean escuchadas y sus votos contados.

Y es que hay planteamientos verificados y válidos que dan resultados. En lo económico, debemos alentar el espíritu emprendedor. Y tenemos aquí a representantes de la NAPEO. ¿Dónde están nuestros representantes de la NAPEO? Tenemos tunecinos que han tenido éxito en los negocios, que trabajan en sociedad con nosotros y con otros para crear mayores oportunidades económicas. Esta organización se concentra principalmente en crear empleos para los jóvenes. Y hemos creado el Programa de Emprendedores Globales que conecta a inversionistas con personas jóvenes que tienen ideas buenas y que están dispuestas a trabajar arduamente para concretar sus ideas .

Por ejemplo, este otoño pasado, hemos enviado una delegación de inversionistas y líderes empresariales estadounidenses a Túnez, Marruecos, y Argelia para que conozcan y asesoren a jóvenes emprendedores. Una de las personas a las que conocieron fue un argelino, de veinticinco años de edad, que impulsa nuevas herramientas para el comercio electrónico en comunidades con limitado acceso a servicios financieros. El joven, que proviene de una localidad pobre en Argelia, supo que la gente de su pueblo carecía de acceso a crédito, de acceso a mercados, pero que sí tenía teléfonos celulares. Pues usando teléfonos celulares les hace llegar los formularios con que la gente tiene acceso al crédito, realizar transacciones bancarias móviles, e información sobre cómo empezar un negocio y cómo crear un plan de negocios. Un consumado científico tunecino, así como otros tunecinos emprendedores, han recibido becas para estudiar ciencias empresariales y desarrollar sus ideas en Estados Unidos.

Crearemos ímpetu al organizar una alianza global de empleos para los jóvenes, con el fin de atraer más asociados y llegar a más gente. Y un aspecto en que vamos a hacer hincapié es expandir la enseñanza del idioma inglés en todo el mundo, especialmente aquí en Túnez, porque el idioma inglés se ha convertido en el idioma del comercio, y en gran medida el idioma del Internet, aunque obviamente éste está disponible en otros idiomas. Pero el mismo actúa como puerto de ingreso a la economía mundial. El Cuerpo de Paz está regresando a Túnez, y estos harán hincapié en que se hable inglés. Utilizamos el Internet para enseñar el idioma inglés. Estamos ayudando ya a miles de tunecinos jóvenes con la enseñanza de oficios y en la colocación en empleos. Y deseamos expandir los programas de intercambio en educación universitaria entre Estados Unidos y Túnez. Esta primavera, un grupo de educadores expertos de Estados Unidos viajará a Maghreb para formar nuevas conexiones con escuelas empresariales y centros de adiestramiento.

Por último sabemos lo que los gobiernos deben hacer. Deben tomar medidas enérgicas contra la corrupción dondequiera que ésta ocurra, contra el padrinazgo dondequiera que exista, y deben diversificar sus economías y abrir sus mercados. Escucho algunas veces a los dirigentes de esta región de que existe un cierto temor a abrir sus economías; al respecto pienso que eso no le hace ningún favor a los habitantes de países que tienen tanta energía, y especialmente a la juventud. El abrir las economías beneficiará particularmente a la gente joven de Túnez y de otros lugares.

Queremos alentar también el uso de herramientas para de redes sociales. Los medios sociales que fueron usados para derrocar al régimen de Ben Alí ahora pueden ser usados para denunciar la corrupción, fomentar la transparencia y el buen gobierno. También es cierto que esto va de la mano con el tipo de libertad que ahora está disponible, de manera que no es solamente un medio de ganarse la vida sino que es para permitir y facultar al pueblo a que participe. Porque después de todo la dignidad significa ser tratado con respeto y en tener una voz y en tener el derecho a participar, e incluso liderar. Su nueva democracia los necesita a ustedes. La participación es un medio para lograr un objetivo, no un fin en sí mismo. Y ello realmente requiere que todos contribuyan a crear un Nuevo Túnez.

Obviamente la gente tendrá desacuerdos. En Estados Unidos hemos tenido desacuerdos entre nosotros por 236 años. No todos vemos al mundo de la misma manera. Pero creemos en los valores fundamentales en los que se apoya la democracia. Una de las preguntas más frecuentes que me hacen, cuando viajo por el mundo, es cómo, luego de haber competido contra Barack Obama, acepté trabajar con él como secretaria de Estado? Y la respuesta es simple. Ambos amamos a nuestro país. Y es cierto, nosotros competimos duramente? Competimos duramente. Yo quería ganar; él ganó. Y por lo tanto tuve que decidir, porque no se trataba de mí; se trataba de ver que podíamos hacer juntos en bien de Estados Unidos.

Y los veteranos de transiciones democráticas, desde América Latina a Europa Oriental y el este asiático, han aprendido las lecciones de una sociedad pluralista. Todos los partidos políticos, tanto religiosos como seculares, tienen que atenerse a reglamentos de entendimiento básico: rechazar la violencia, respetar el mandato de la ley; respetar la libertad de expresión, de religión, de asociación y de asamblea; proteger los derechos de la mujer y de las minorías; entregar el poder si se es derrotado en las urnas; y especialmente en una región con profundas divisiones internas y entre religiones, evitar incitar los conflictos sectarios que deshacen a las sociedades.

Ahora aquí en Túnez, un partido islamista ganó la pluralidad de votos en una elección abierta y competitiva, que hemos aplaudido. Y los líderes de los partidos se comprometieron a aceptar la libertad de religión y los derechos plenos para la mujer. En mis reuniones de hoy, tanto con el presidente como con el primer ministro, ese compromiso fue reiterado.

También, la tarea de redactar una constitución y gobernar requiere la cooperación de toda la sociedad. No hay una sola persona, o un solo partido, que tenga todas las respuestas. Todo país se fortalece al escuchar con respeto a aquellos con quienes nosotros diferimos. Por ello, para redactar una constitución, el partido gobernante ahora tendrá que trabajar con los otros partidos, incluso los partidos seculares, para persuadir a los votantes a lo ancho del espectro político de que respeten los principios fundamentales. Y los tunecinos tendrán que asegurarse de que todos cumplan esa promesa.

También, sé que aquí en Túnez y en otros lugares, hay quienes se preguntan si las políticas islamistas pueden ser realmente compatibles con la democracia. Pues bien, Túnez tiene la oportunidad de responder esa pregunta afirmativamente, y demostrar que no hay contradicciones. Y ello significa no solamente hablar sobre la tolerancia y el pluralismo, sino ponerlos en práctica. Y a ustedes les corresponde obligar a todos los partidos políticos a respetar los mismos valores.

La obligación de todo ciudadano es proteger la democracia. Y para la juventud de Túnez es una responsabilidad especial. Hemos visto su coraje a la vanguardia de la revolución, hombres y mujeres por igual, soportando los gases lacrimógenos y las golpizas. Se requiere otro tipo de coraje para ser el guardián de su nueva democracia. Luego de una revolución, la historia lo demuestra, puede tomar cualquiera de dos rumbos. Puede ir en la dirección en la que ustedes avanzan, para construir un país democrático fuerte, o puede descarrilarse y desviarse hacia una nueva autocracia, a un nuevo absolutismo. Los triunfadores en una revolución pueden convertirse en sus víctimas. Por ellos les corresponde a todos los tunecinos, especialmente a los jóvenes tunecinos, resistir el llamado de los demagogos, construir coaliciones, mantener la fe en su sistema incluso si sus candidatos pierden en las urnas.

Luego que perdí ante el presidente Obama, hubo muchos partidarios que no querían que desistiera y querían que no cooperase, y querían que me negara a cualquier pedido de ayuda. Y mi respuesta fue absolutamente negativa. Se trata de nuestro sistema político. Se trata de nuestra agenda. No se trata de cualquiera de nosotros. Y por ellos tenemos que defender los principios centrales y las instituciones de la democracia. Sé que en Túnez ustedes tienen un refrán que dice “el esfuerzo constante puede perforar el mármol”. Bueno, ese espíritu permitió que los manifestantes y disidentes soportaran largos años de represión, hasta que finalmente el pueblo pudo derrocar al antiguo régimen. Y creo que ese mismo espíritu ahora puede ayudarlos a ir hacia adelante.

Por ello considero que estamos en un momento realmente importante. Y quiero hablar directamente a las mujeres jóvenes que se hallan aquí, y a quienes ustedes representan en todo Túnez, en la región y en todo el mundo, porque algunos de los obstáculos que las mujeres jóvenes enfrentan son únicos. En demasiados lugares del mundo de hoy las leyes y las costumbres le dificultan a la mujer abrir una empresa, postularse para un cargo, e incluso tomar decisiones personales. Túnez se ha distinguido por ser un lugar en que se protegían los derechos de la mujer y envió un mensaje de que no había contradicción entre la cultura y la religión, la oportunidad y la poitenciación. Y por ello para las mujeres y hombres jóvenes que se hallan aquí, Túnez necesitará a todos sus hijos e hijas a para poder alcanzar el éxito que buscan.

Recientemente, uno de los jueces de nuestro Tribunal Supremo, Ruth Bader Ginsburg, visitó Egipto y Túnez y se reunió con sus jueces y otros altos funcionarios. Y dijo algo que me parece muy apto: las hijas del Medio Oriente deben poder aspirar y conseguir logros en base al talento que Dios les ha dado, y no verse impedidas por las leyes de los hombres. Por favor sepan que cuando ustedes emprenden esta increíble e histórica jornada hacia una democracia que produzca resultados políticos y económicos para ustedes, Estados Unidos estará con ustedes.

Nosotros sabemos algo de lo difícil que es construir una democracia. Hemos venido trabajando en ello desde hace mucho tiempo. Ahora somos la democracia más antigua en la historia del mundo, pero tuvimos muchos obstáculos a lo largo del camino. Tuvimos una guerra civil para liberar a los afroestadounidenses que habían sido esclavos. Tuvimos que enmendar nuestra Constitución para permitir el voto de la mujer. Seguimos tratando de perfeccionar nuestra democracia. Por eso, no sean muy impacientes, pero de ninguna manera sean complacientes. Tienen que tener en mente ambos aspectos, al mismo tiempo.

Cada uno de ustedes merece la misma oportunidad de realizar el potencial que Dios les ha dado. Y yo, estoy muy segura—estoy muy segura de que Túnez tendrá éxito debido a ustedes. Muchas gracias.

(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://iipdigital.usembassy.gov/iipdigital-es/index.html )