LA CASA BLANCA
Oficina del secretario de Prensa
3 de noviembre de 2011
PROCLAMA DEL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA
Nuestra nación se congrega hoy para rendir homenaje a nuestros veteranos y para conmemorar el legado de profundo servicio y sacrificio que han hecho en la búsqueda de una Unión más perfecta. Con su firme defensa de los ideales de Estados Unidos los miembros de nuestros servicios han hecho que nuestro país todavía se alce con fortaleza, que nuestros principios fundacionales sigan brillando, y que los países de todo el mundo conozcan los beneficios de la libertad. Es el momento de ofrecer nuestra sincera gratitud y respeto a nuestros veteranos, a sus familias, a aquellos que todavía están en la senda del peligro, y a aquellos a los que hemos enterrado, reiteremos nuestro compromiso de servirles a ellos tan bien como ellos han servido a los Estados Unidos de América.
Nuestros hombres y mujeres que visten el uniforme son portadores de una orgullosa tradición militar que con sentido del deber han pasado de generación a generación durante más de dos siglos. En tiempos de guerra y de paz, nuestros veteranos han servido con valor y distinción frente a tremendas adversidades, demostrando un compromiso indeleble con Estados Unidos y con nuestro pueblo. La generosidad de los miembros de nuestros servicios no tiene igual y estos nos recuerdan que hay muy pocas cosas más esencialmente estadounidenses que dar el máximo para marcar una diferencia en las vidas de los otros.
Así como nuestros veteranos estuvieron vigilantes en las fronteras de la libertad, y con ello han salvaguardado la prosperidad de nuestra nación en nuestros vecindarios, nuestros negocios y nuestros hogares. Como maestros e ingenieros, médicos y padres de familia, esos patriotas han hecho contribuciones a la vida civil que son un testamento a su dedicación al bienestar de nuestro país. Tenemos con ellos una deuda de honor, y es nuestra obligación moral asegurarnos que reciban nuestro apoyo mientras vivan como orgullosos veteranos de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. Este año, cuando nuestras tropas completan su misión en Iraq, les rendiremos homenaje a todos ellos y a todos los que sirven trabajando incansablemente para darles la atención, los beneficios, y las oportunidades que se han ganado.
El Día de los Veteranos rendimos homenaje a los héroes que hemos perdido, y a sus familiares. Para honrar sus contribuciones a nuestra nación esforcémonos con determinación renovada para mantener las promesas que les hicimos a todos los que respondieron al llamado de nuestro país. Al cumplir nuestras obligaciones para con ellos reiteramos nuestra fe en los patriotas que han arriesgado sus vidas para preservar nuestra Unión, y en los ideales de servicio y sacrificio con los que fue fundada nuestra República.
Por respeto y reconocimiento a las contribuciones que nuestros hombres y mujeres en el servicio han hecho a la causa de la paz y la libertad en todo el mundo, el Congreso ha dispuesto (5 U.S.C. 6103(a)) que el 11 de noviembre de cada año sea un día feriado legal para rendir homenaje a los veteranos de nuestro país.
AHORA, POR TANTO, YO, BARACK OBAMA, presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, proclamo por la presente el día 11 de noviembre de 2011 Día de los Veteranos. Insto a todos los estadounidenses a que reconozcan el valor y sacrificio de nuestros veteranos por medio de ceremonias públicas apropiadas y oraciones privadas. Insto a los establecimientos federales, estatales y locales a que desplieguen la bandera de Estados Unidos y participen en actividades patrióticas en sus comunidades. Hago un llamamiento a todos los estadounidenses, incluyendo las organizaciones cívicas y fraternidades, lugares de culto, escuelas y comunidades a que apoyen este día con expresiones y programas conmemorativos.
EN FE DE LO CUAL, suscribo de mi puño y letra este documento este tercer día de noviembre del año de Nuestro Señor dos mil once y ducentésimo trigésimo sexto de la Independencia de los Estados Unidos de América.
BARACK OBAMA