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Las bandas estudiantiles afinan sus destrezas musicales

Por Lauren Monsen | Staff Writer | 18 julio 2013
Miembros de la banda de música (John Simon)

La sección de instrumentos de metal de la banda de música de la escuela secundaria Center Grove High School redobla el volumen en un espectáculo de bandas de música en Greenwood (Indiana).

Mientras muchos adolescentes disfrutan de las últimas semanas de vacaciones de agosto, miles de estudiantes de escuelas secundarias de Estados Unidos se reúnen en campamentos dedicados al entrenamiento para formar las bandas de música y los aspectos básicos de la marcha y arreglos musicales.

Chris Crowder de 16 años, clarinetista y alumno de segundo año de la escuela secundaria Center Grove High School en Greenwood (Indiana), dice que le encanta “la descarga de adrenalina que se siente al tocar delante de una multitud” cuando la banda esté lista en septiembre.

Las bandas estudiantiles de música están compuestas por estudiantes que tocan instrumentos de viento de metal y de madera e instrumentos de percusión o, si son parte del portaestandarte, usan banderas, sables, réplicas de fusiles u otros accesorios para realzar la música. ¿El lugar de presentación? El centro del campo de juego. Tocan durante el entretiempo en los partidos de fútbol americano de la escuela. Debido a que evolucionaron a partir de las bandas de música militares, las bandas escolares usan uniformes impecables y realizan ejercicios de precisión. Pero su único fin es entretener.

Con aproximadamente 300 miembros, la banda de música generalmente es la organización más grande del campus. Los directores de la banda diseñan los espectáculos complejos que presenta la banda. “Nos esforzamos por exigir mucho a los estudiantes y alimentar su creatividad”, comentó Kevin Schuessler, director de la banda de Center Grove. “Evitamos ser predecibles”.

Center Grove está entre las mejores bandas que compiten en campeonatos regionales y nacionales.

Haber logrado ese lugar es la culminación de rigurosas sesiones de práctica diaria llevadas a cabo durante agosto y varias veces por semana una vez que comienzan las clases. Los miembros de la banda aprenden partituras musicales y complejas formaciones de marcha pero, de acuerdo con Schuessler, también aprenden disciplina y trabajo en equipo.

Durante el campamento de bandas de agosto, los estudiantes forjan amistades sólidas que conservan a lo largo de toda su secundaria. Lo mejor de ser director de una banda, según Bob Bass, director de bandas de la escuela secundaria William Mason High School de Mason (Ohio), es ver a los estudiantes ingresar al programa de bandas como alumnos de primer año “y verlos convertirse en adultos jóvenes en cuatro años”.

Gracias a las bandas, los músicos jóvenes conocen obras de compositores de todo el mundo. Bass comentó que, este año, sus estudiantes tocarán pasajes de Romeo y Julieta, del compositor ruso Peter Tchaikovsky, y de La novia vendida, del compositor checo Bedřich Smetana.

“La banda me formó como músico”, cuenta un alumno de cuarto año de Mason, Dustin Goes de 17 años, quien tocaba el trombón antes de convertirse en director de la banda el año pasado. Y menciona que sus favoritos son la música clásica moderna y el compositor italiano Ottorino Respighi.

Vista aérea de los miembros de la banda formando el símbolo del ankh en un campo de fútbol

La banda de música de la escuela secundaria William forma un ankh, símbolo egipcio de vida, en un campo de fútbol americano en Mason (Ohio).