A Estados Unidos se le suele llamar el “Gran Crisol de Razas”, metáfora con la que se alude a la mezcla de muchas culturas, idiomas y religiones, con la que se ha forjado una identidad nacional diferente. Sin embargo la metáfora no llega a explicar el lento, complejo, y con frecuencia tumultuoso proceso mediante el cual los inmigrantes, de diversos orígenes y creencias, se integran en la sociedad estadounidense, al mismo tiempo que la transforman.
Estados Unidos: un país en permanente construcción
La inmigración como doble vía: Más allá del crisol de razas
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