Por Terry Tamminen
Terry Tamminen es presidente de Seventh Generation Advisors (SGA), una firma consultora que ayuda a gobiernos en distintas partes del mundo a aplicar políticas favorables a la energía limpia y el cambio climático. Previamente prestó servicios como secretario de la Agencia de Protección Ambiental de California, con el gobernador Arnold Schwarzenegger y fue el arquitecto principal de la Ley de Soluciones al Calentamiento Global de 2006 de ese estado. Esta ley estableció un programa integral para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de todos los orígenes a través del estado. La ley, conocida como AB32, estipula que para el año 2020 se reduzcan esas emisiones en California a los niveles de 1990, con límites obligatorios a partir de 2012.
La Ley de Soluciones al Calentamiento Global de 2006 del estado de California fue aprobada para hacer una diferencia en California y en el mundo. El entonces gobernador Arnold Schwarzenegger, como titular de la octava economía más grande del planeta, sabía que el enfoque político de California respecto al calentamiento global podía tener un impacto en Estados Unidos y en todo el mundo.
Cuando por primera propusimos la ley a los legisladores de California encontramos la oposición típica de parte de los grupos industriales que temían que los nuevos mandatos resultarían en costos más elevados para las empresas. Sin embargo, al final probamos que las medidas para enfrentar el cambio climático – incluso la eficiencia energética, el desarrollo de energía renovable y combustibles de transporte alternos, y el canje para reducción de las emisiones de carbono – impulsarían la economía y crearían miles de empleos nuevos. (Ver el artículo Cisco: la ley climática de California es buena para las empresas“ para obtener más información respecto a la legislación sobre el clima y la creación de empleos en California.)
EL EJEMPLO DE CALIFORNIA
Desde que hace cinco años entró en vigencia la ley AB32, otros estados en la nación han seguido el ejemplo de California. Las políticas sobre clima de nuestro estado han inspirado a la mayoría de los estados del país a impulsar una cantidad de medidas para mitigar el cambio climático. Muchos estados han desarrollado planes de acción climáticos que incluyen metas específicas de reducción de gases de efecto invernadero. También han establecido normas de portafolios renovables, que requieren que los productores de energía generen una cierta porción de su energía usando fuentes limpias, y aprobaron leyes que atienden asuntos relacionados con el transporte, eficiencia energética y otras necesidades relacionadas con el clima.
Estos esfuerzos en su conjunto tienen un impacto importante en las emisiones de gases de invernadero en Estados Unidos y ayudan al país a cumplir con la meta voluntaria de emisiones que el presidente Obama anunció en la Cumbre del Cambio Climático en Copenhague en 2010: reducción del 17 por ciento debajo de los niveles de 2005 para 2020. En efecto, las emisiones en Estados Unidos vienen cayendo desde 2007. Pero el Departamento de Recursos Energéticos de Estados Unidos dice que se espera que en el futuro el aumento de estas emisiones sea mucho más lento de lo que fue en décadas recientes gracias a las inversiones actuales en tecnología de energía limpia y renovable y de combustibles alternos.
CALIFORNIA: UN PROTAGONISTA INTERNACIONAL
Las acciones emprendidas por California también han influido en las políticas adoptadas en el extranjero. California y más de otros 30 estados fueron anfitriones, en septiembre de 2009, de la primera Cumbre de Gobernadores sobre el Clima Global, realizada en Los Ángeles, atrayendo unos 1.200 participantes de todo el mundo. La conferencia se concentró en las acciones emprendidas a nivel estatal y local y cómo esas acciones están creando economías sostenibles económicamente al tiempo que reducen las emisiones de gases de efecto invernadero.
Al volver a reunirse al año siguiente, el entonces gobernador Schwarzenegger se unió a otros líderes prominentes en la conferencia para anunciar el establecimiento de una nueva organización global denominada Regiones de Acción Climática (R20). La meta de R20 es desarrollar y poner en práctica proyectos de bajo consumo de carbón y recuperación climática mediante la cooperación entre gobiernos locales en todo el mundo. El grupo dice que al crear una nueva economía verde las emisiones globales de dióxido de carbono se pueden reducir el 75 por ciento para 2020 y que los aumentos de temperatura de la Tierra pueden limitarse a 2 grados centígrados, una meta que según los científicos ayudará a evitar cambios climáticos catastróficos.
EL IMPULSO SE MANTIENE
Como se esperaba, hubo algunos intentos de descarrilar el impulso puesto en movimiento por la histórica ley climática de California. En las elecciones de noviembre de 2010 se propuso una iniciativa apoyada por las compañías petroleras. La Propuesta 23 procuraba congelar la AB32 hasta que la tasa de desempleo de California bajase de un cierto nivel. Los votantes de California se pronunciaron en las urnas, derrotando a la Propuesta 23 por un margen del 24 por ciento, lo cual dice mucho acerca de lo que es importante para ellos: una economía verde, empleos y un medio ambiente saludable.
AB32 es una ley que cambia el juego porque legisló una hoja de ruta para la acción integral sobre el cambio climático. Habiendo participado en la redacción de esa ley y al presenciar ahora el impacto tangible que ha tenido para inspirar acción a través del país y el resto del mundo, tengo más confianza que nunca en que la acción emprendida a nivel estatal y local tendrá un impacto importante en la reducción de emisiones.
California está haciendo su parte para tratar de detener el cambio climático, un problema verdaderamente global.

