DCSIMG
Skip Global Navigation to Main Content
Publicaciones

Un abogado con principios éticos

15 junio 2010
Richard Beilin conversa desde su escritorio repleto de libros. (Jill Walker)

Richard Beilin pasa mucho tiempo en su escritorio analizando la documentación de sus clientes.

Este artículo pertenece a la publicación "La cultura popular y la realidad en Estados Unidos". Para consultar los demás artículos haga clic a la derecha.

Por Karen Hofstein

Las paredes de la habitación están forradas desde el piso hasta el cielorraso con estantes llenos de libros encuadernados en cuero labrado, con títulos como Jurisprudencia de Estados Unidos, Práctica en Nueva Jersey y Códigos Comerciales Uniformes. La mesa larga en el centro de la sala de conferencias está rodeada de sillas confortables. El hombre de aspecto amistoso, de cabello color castaño oscuro, que está sentado a la cabecera de la mesa se reclina en su silla y dice: "Una cosa que siempre le digo a la gente es, 'Si todos hicieran siempre lo que se supone que tienen que hacer, no se necesitaría abogados, porque todo lo que un abogado hace se basa en la premisa de que alguien no ha hecho lo que se supone que tenía que hacer. Es por eso que hay que redactar contratos. Es por eso que las cosas terminan en litigios. Al tornarse la sociedad cada vez más complicada, se necesita gente que entienda estas complejidades lo suficientemente como para que otros puedan confiar en ellos".

Richard Beilin ha practicado derecho en el estado de Nueva Jersey durante los últimos veinte años. Obtuvo su licenciatura en la Universidad Rutgers y su título en derecho en la Universidad George Washington. Actualmente es miembro del bufete Wacks & Hartman, en Morristown.

Morristown, fundado en 1715, ocupa un lugar especial en la historia de Estados Unidos por ser el sitio en que se encontraba el cuartel del general George Washington durante una parte de la Guerra Revolucionaria (1775–1783). Hoy la ciudad es una comunidad tranquila con casas de estilo victoriano, edificios de oficinas, tiendas y restaurantes. Como sede gubernamental del condado, es en Morristown donde está situado también el gran edificio del tribunal, diariamente lleno de actividad.

Al preguntarle a Beilin cómo se compara la práctica real del derecho con lo que la televisión y el cine difunden, éste se ríe, "la única vez que vi Ally McBeal [un programa de televisión] , me hizo reír porque el cliente llega y al día siguiente ya tienen un juicio". La realidad, dice, es muy diferente, puede llevar meses, hasta años, para que un caso llegue al tribunal. "Muchos abogados que conozco y que litigan en tribunales de primera instancia no tienen más que uno o dos juicios en un año".

Además, el cine y la televisión raras veces muestran exactamente el tiempo que el abogado está en el tribunal esperando a que su caso sea escuchado. "Lo recuerdo de cuando trabajaba frecuentemente en el tribunal de quiebras", dice Beilin. "Podía presentarme en el tribunal a las 9:00 de la mañana y literalmente ser el número 115 en la lista de peticiones. Era posible estar sentado allí tres horas y media antes de que fuera llamado su caso. Siempre llevaba algún trabajo o material de lectura para ocuparme mientras esperaba. Pero en los espectáculos de televisión nunca muestran cómo hay que estar sentado allí durante tres horas sin nada para hacer. No muestran el tiempo de inactividad cuando no se está en la sala del juicio".

Estos días, dice Beilin, es muy raro que esté en el tribunal, dado que la mayoría de su trabajo es de naturaleza no contenciosa. Emplea la mayor parte de su tiempo representando los intereses de asociaciones de propietarios de viviendas (incluso juntas directivas de condominios) y de las autoridades municipales. Redacta ordenanzas y resoluciones que pasan a ser leyes de las municipalidades. Se ocupa también de los problemas diarios que se presentan durante la aplicación de estas regulaciones.

Richard Beilin emplea una gran parte de su tiempo asistiendo por la noche a reuniones del ayuntamiento. Durante el mes que sigue a la presentación de una ordenanza, se realizan audiencias públicas antes de que el consejo vote para ver si debe ser aprobada. Beilin observa que en el caso de una ordenanza para cambiar el límite de velocidad en una calle, "es sorprendente la cantidad de gente que concurre a la audiencia".

Dice Beilin, "el abogado redacta leyes que afectan a la gente diariamente. … Este es el primer nivel de la democracia. En las reuniones del ayuntamiento", prosigue, "se ve lo que es de mayor importancia para una persona en particular y realmente se lo discute. Los miembros del ayuntamiento examinan los problemas de la gente –como el acceso desde la calle para los servicios de protección contra incendios– y tratan de resolverlos. …

"Me gusta genuinamente el hecho de que la mayoría de los miembros de las juntas y de los consejos sean voluntarios, y el trabajo que hacen muchas veces es ingrato, pero realmente tratan de realizarlo lo mejor que pueden. En su gran mayoría son personas honestas. Esto suena cursi, pero es bueno ayudar a la gente”.

Agrega Beilin que ha encontrado gran satisfacción en representar las necesidades de las personas y relata con cariño una conversación en particular que tuvo hace quince años con un cliente agradecido. "Cuando estuve practicando derecho en juicios de insolvencia, un cliente me llamó y me dijo, 'anoche fue la primera vez que dormí bien en meses. Gracias'".

Entre las muchas cosas que Richard Beilin considera esencial, para ser un buen abogado, es "tener la habilidad de separar las cosas que son importantes de aquellas que no lo son". También dice que "es importante saber cuándo se tiene razón e insistir en ello, pero también es importante saber cuándo se está equivocado y ser capaz de explicar a la persona por qué tiene razón o por qué está equivocada. "Muchas veces", agrega, "un abogado le dice a un cliente que le va a ganar un juicio de un millón de dólares, sólo para persuadirle más tarde a aceptar un acuerdo de treinta mil dólares. Con frecuencia el mayor impedimento para resolver un caso es no saber cómo manejar las expectativas del cliente. Por último", agrega, "uno tiene que interesarse realmente por la gente que representa".

Como miembro de la comisión local de ética en la abogacía, Beilin se ocupa mucho de las cuestiones de ética. Dice, "Cuando el abogado aconseja a un cliente, puede pensar en asuntos que no son puramente jurídicos – como cuestiones económicas y morales".

Su teléfono celular suena con el sonido del tema de la película clásica italiana de vaqueros “El bueno, el malo y el feo”. Se disculpa para contestar una llamada de su esposa. Beilin ha estado casado por los últimos diecinueve años con Lorraine, su enamorada desde la escuela secundaria. Viven en Morristown con sus dos hijos, Katie de trece años y Sam de diez años. Beilin es un esposo y padre devoto que afirma que "una de sus cosas favoritas en el mundo es ir a los partidos de béisbol de Sam". Acerca de su hija Katie, dice con orgullo, "ella es una excelente estudiante y una gran muchacha en todo sentido".

Beilin es un "gran aficionado al béisbol" y los Yanquis de Nueva York es su equipo favorito. Como graduado universitario cuya asignatura principal fue el inglés, frecuentemente descansa por la noche leyendo libros del siglo diecinueve y lo que él describe como "novelas grandes y gordas rusas". Es también cinéfilo con un conocimiento enciclopédico de las películas del pasado. Sus películas favoritas son una variedad ecléctica, que incluyen E.T. (El extraterrestre), Apocalipsis ahora ("es de gran calidad literaria"), La mujer del año, La tía Mame, y Qué bello es vivir.

La última de estas películas es una selección particularmente apta para Beilin debido a que él se asemeja mucho al protagonista George Bailey (caracterizado por Jimmy Stewart). Ambos son hombres de familia devotos y trabajadores que se han comprometido a mejorar las vidas de la gente en sus respectivas comunidades.

Karen Hofstein es escritora y vive en Nueva York.

(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://iipdigital.usembassy.gov/esp )

Richard Beilin revisando documentos. (Jill Walker)

Los abogados analizan montañas de documentos para defender adecuadamente a sus clientes