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La Guerra Fría, el conflicto de Corea y Vietnam

16 septiembre 2008
El presidente Harry S. Truman muestra un periódico que anunció por error su derrota a manos del candidato republicano Thomas Dewey en la elección de 1948.

El presidente Truman muestra un periódico que anunció por error su derrota a manos del republicano Thomas Dewey en la elección de 1948.

Este artículo pertenece a la publicación “La historia de EE.UU. en síntesis”. Para consultar los demás artículos, haga clic a la derecha.

Estados Unidos desempeñó un papel protagónico en los asuntos mundiales durante los años inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial, sobre todo por su influencia en las recién formadas Naciones Unidas y en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). El problema político y diplomático más importante a principios de la postguerra fue la Guerra Fría. Ésta surgió de antiguos desacuerdos entre Estados Unidos y la Unión Soviética acerca de qué tipo de gobierno y sistema económico producía más libertad, igualdad y prosperidad.

Ante la perspectiva de un mundo de postguerra envuelto en guerras civiles e imperios en desintegración, Estados Unidos esperaba proveer la estabilidad necesaria para que una reconstrucción pacífica fuera posible. Abogó por la democracia y el comercio abierto y comprometió 17.000 millones de dólares, bajo el “Plan Marshall”, para reconstruir Europa occidental. La Unión Soviética deseaba asegurar sus fronteras a toda costa. Utilizó la fuerza militar como ayuda para elevar al poder a gobiernos comunistas en Europa central y oriental.

Estados Unidos se propuso contener el expansionismo soviético. Exigió y obtuvo la retirada total de la URSS de Irán. Apoyó a Turquía contra los intentos soviéticos de controlar las rutas marítimas. Proveyó de ayuda económica y militar a Grecia para combatir a una poderosa insurgencia comunista. Además, encabezó los esfuerzos para el transporte aéreo de millones de toneladas de suministros a Berlín cuando la Unión Soviética bloqueó esa ciudad dividida.

Cuando la mayor parte de la ayuda estadounidense transitaba por el Atlántico, poco podía hacerse para impedir que las fuerzas comunistas de Mao Zedong asumieran el control de China en 1949. Al año siguiente, cuando Corea del Norte –con el apoyo de China y la Unión Soviética– invadió Corea del Sur, Estados Unidos obtuvo el respaldo de la ONU para una intervención militar. Los norcoreanos terminaron por retroceder y fue firmada una tregua, pero las tensiones siguieron siendo intensas y las tropas estadounidenses permanecieron allí varios decenios.

A mediados de la década de 1960, Estados Unidos envió tropas para defender a Vietnam del Sur contra una insurgencia comunista establecida en Vietnam del Norte. La participación estadounidense aumentó enormemente, pero no fue suficiente para impedir que el sur se derrumbara en 1975. La guerra costó cientos de miles de vidas. Provocó también amargas divisiones internas e hizo que los estadounidenses vieran con recelo cualquier futura intervención en el exterior.

Fuego de la infantería de EE.UU. contra las fuerzas norcoreanas que invadieron Corea del Sur en 1951, en un conflicto que duró tres dolorosos años.

Fuego de la infantería de EE.UU. contra las fuerzas norcoreanas que invadieron Corea del Sur en 1951, un conflicto que duró tres años.

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