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Folletos

PEPFAR: Diez años salvando vidas

23 septiembre 2013
Portada del folleto donde aparece enfermera extrayendo sangre de una joven

Portada del folleto

En 2003, el Congreso de Estados Unidos aprobó la legislación con la que se estableció un programa de salud mundial histórico y transformador que en la actualidad se conoce como PEPFAR o Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del SIDA.

Cuando PEPFAR se concibió, el mundo presenciaba la destrucción de toda una generación y el retroceso de logros notables en salud y desarrollo, en particular en el África subsahariana. Los índices de infección de VIH aumentaban con rapidez, y los hospitales, las comunidades y las familias a menudo contaban con muy pocos recursos y se veían abrumados ante la inmensidad de esta carga. En 2003, a pesar de que la mayoría de los países desarrollados disponían de tratamientos antirretrovíricos para salvar vidas, en el sur de África y otras regiones en desarrollo, un diagnóstico de VIH era prácticamente una sentencia de muerte porque pocos tenían acceso a estos medicamentos.

Desde 2003, la situación ha cambiado considerablemente. El brusco descenso del índice de esperanza de vida en África se ha revertido; los padres y las madres infectados con VIH pero que gozan de salud están recibiendo tratamiento que les permite volver a trabajar, cuidar a sus familias e impulsar el desarrollo económico. Médicos, enfermeras y trabajadores comunitarios de salud, que en otro tiempo no tenían más que ofrecerles a sus pacientes sino una muerte digna, están administrando medicamentos que salvan vidas a millones de personas. La mortalidad por el SIDA se ha reducido en más del 26 por ciento desde que alcanzó su nivel máximo en 2005. Allí donde la desesperación alguna vez abrió una franja devastadora en muchas comunidades y culturas, la esperanza ha renacido.

En cuanto a la prevención de la infección de VIH, las nuevas infecciones se han reducido en casi un 19 por ciento en todo el mundo desde que comenzara PEPFAR. Entre 2009 y 2011, las nuevas infecciones de VIH en niños, que aún es un importante componente de la epidemia en muchos países del sur de África y otras regiones en desarrollo, se redujo en un 24 por ciento a nivel mundial, en comparación con la reducción del 23 por ciento de los seis años anteriores. No solo se está logrando este progreso, sino que va a un ritmo acelerado.

De acuerdo con un informe de 2013 del Instituto de Medicina, “PEPFAR ha desempeñado una función transformadora con su aportación a la respuesta mundial al VIH”. Para septiembre de 2012, PEPFAR había apoyado directamente el tratamiento antirretrovírico de 5,1 millones de personas, un aumento de más de tres veces en tan solo los últimos cuatro años. Solo en 2012, PEPFAR llegó a más de 750.000 mujeres embarazadas que viven con VIH con medicamentos antirretrovíricos para prevenir la transmisión de madre a hijo, con lo cual nacieron aproximadamente 230.000 millones de bebés sin VIH que, de otra manera, se habrían infectado.

Uno de los impulsores clave de este progreso es el desarrollo y la implementación de un programa de prevención combinado. Así como se evidenció que la combinación de varios medicamentos contra el VIH controla con mayor eficacia la replicación del virus por el organismo, también se demostró que varias intervenciones de prevención, cuando se utilizan juntas, pueden reducir con mayor eficacia las nuevas infecciones de VIH. Esta evolución en la prevención de infecciones de VIH se ha logrado gracias a la innovación científica y la aplicación práctica.

Los avances científicos que han marcado hitos, junto con las lecciones aprendidas durante una década de aplicación de programas bajo PEPFAR, han dado como resultado herramientas, conocimientos y experiencia que se necesitan para lograr una generación sin SIDA.

Las estadísticas recientes demuestran que la promesa de una generación sin SIDA ciertamente está al alcance. Más países que antes han logrado, o superado, los puntos decisivos programáticos en sus epidemias de VIH, es decir, el punto en que el aumento anual de pacientes adultos que reciben tratamiento supera el número anual de nuevas infecciones de VIH en adultos. Llegar a este punto decisivo es un indicio importante de que un país está en camino a lograr una generación sin SIDA, y cuantos más países logren este objetivo, más cerca estaremos de acabar con la pandemia del VIH/SIDA.

Aunque PEPFAR es el programa de asistencia sanitaria al extranjero de mayor extensión y éxito en la historia, está claro que Estados Unidos no puede realizar solo en este esfuerzo. Otros asociados, como el Fondo Mundial para el Alivio del VIH/SIDA, la Tuberculosis y la Malaria, las organizaciones multilaterales, el sector privado, la sociedad civil y los países anfitriones, deben compartir la responsabilidad. Durante la segunda década de PEPFAR, los países con alto nivel de infecciones de VIH deben asumir un mayor papel en la atención de las necesidades de sus pueblos mediante la creación de sistemas de salud sólidos y sostenibles.

PEPFAR representa lo mejor de Estados Unidos: la generosidad y la compasión extraordinarias del pueblo estadounidense. A través de PEPFAR, Estados Unidos está ayudando a salvar millones de vidas en todo el mundo.

El texto anterior se adaptó de un texto editorial del embajador Eric Goosby y del doctor Anthony Fauci para celebrar el décimo aniversario de PEPFAR. Goosby es coordinador mundial de Estados Unidos para el SIDA y jefe de la Oficina para Diplomacia Mundial sobre Salud del Departamento de Estado de Estados Unidos. Fauci es director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas adscrito a los Institutos Nacionales de la Salud.

NOTA AL MARGEN: SOCIOS EN ACCIÓN

La Iniciativa para la Alianza en Educación Médica (MEPI) de PEPFAR, que se inauguró en 2010, fortaleció la capacidad de los países para encargase de sus programas de VIH/SIDA al apoyar la educación y la investigación médica en 12 instituciones africanas subsaharianas.

Con énfasis en la importancia local de sus programas de capacitación y educación, MEPI trabaja para aumentar el número de trabajadores de salud con formación, retener aquellos trabajadores de salud en las áreas en que más se necesitan y apoyar investigaciones relevantes para la región. PEPFAR planea invertir hasta 130 millones de dólares en los próximos cinco años en el programa con subvenciones otorgadas directamente a instituciones africanas.