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Folletos

Patrimonio cultural intangible

16 mayo 2013
Portada del folelto que muestra el interior de un templo de Butan.

Portada del folleto.

Tradicionalmente, la preservación del patrimonio ha significado la conservación de edificios históricos, monumentos y obras de arte. Sin embargo, a comienzo de los años 60 y gracias a una apreciación creciente de diversas culturas y formas de expresión cultural, la preservación del patrimonio cultural se ha expandido para abarcar las expresiones culturales denominadas "intangibles" como lo son la música, el idioma y la danza.

El Instituto Smithsoniano, el museo nacional de Estados Unidos, ha desempeñado un papel importante en esta expansión, en gran parte, a través de su colaboración y cooperación con miles de instituciones educativas, culturales y gubernamentales. En la actualidad, muchas personas e instituciones contribuyen a la preservación del patrimonio cultural en todas sus formas por igual, tangible e intangible.

Una iniciativa de vanguardia fue forjada en 1967, cuando el Centro de Folclore y Patrimonio Cultural del Instituto Smithsoniano (CFCH) estableció programas de preservación del patrimonio, en colaboración con diversas comunidades locales de Estados Unidos y el extranjero. Esta iniciativa culminó con el primer Festival Folclórico Smithsoniano en la Explanada Nacional en Washington, el espacio público verde que se encuentra entre el Monumento a Washington y el Capitolio de Estados Unidos.

El que por aquel entonces era un enfoque novedoso para la preservación del patrimonio destacaba el valor del idioma, las narraciones, la música, la danza, las artesanías tradicionales, las prácticas sociales, la etnociencia, las prácticas agrícolas tradicionales y otras expresiones culturales de comunidades de toda la nación. Incluía bailarines de león chinos, pintores de arena estadounidenses de origen indio, una banda de músicos bohemios que tocaban el clavicémbalo y narradores de cuentos; además, incluía músicos de la zona montañosa que tocaban el banjo, un coro ruso y cantantes de góspel y blues.

Ese primer festival gratuito atrajo a casi medio millón de asistentes. Hoy en día, el Festival Folclórico Smithsoniano es un evento anual al que asiste más de un millón de personas cada año, y con frecuencia exhibe culturas nacionales y las de otros países.

Al enfatizar cómo los ciudadanos practican y preservan su patrimonio cultural, el Festival Folclórico Smithsoniano ha expandido de manera significativa no solo la comprensión de otras culturas sino también el deseo de celebrarlas. El alcance y la definición de expresión cultural "valiosa" digna de ser preservada fueron ampliándose proporcionalmente a medida que las comunidades locales y los artesanos menos conocidos comenzaron a ser identificados con mayor frecuencia como importante soporte principal de imaginación y creatividad. Un nuevo paradigma en el que las instituciones culturales se unen con las comunidades populares inspiró prácticas de responsabilidad similares respecto del patrimonio cultural entre las instituciones culturales nacionales e internacionales.

A finales de los 90, emergió el concepto de patrimonio cultural intangible (ICH). Reflejaba los principios que se mantuvieron durante casi cuatro décadas de trabajo llevado a cabo por el CFCH, junto con otras organizaciones e instituciones culturales de Estados Unidos, incluido el Centro de Folklore Estadounidense de la Biblioteca del Congreso y el Programa de Artes Tradicionales de la Fundación Nacional de las Artes, como así también folcloristas estatales, investigadores de todo el mundo y comunidades de artistas y artesanos cuyos trabajos expresan su patrimonio cultural.

En este momento, el ICH informa los protocolos culturales tanto nacionales como internacionales. Esfuerzos previos habían mostrado la tendencia de privilegiar de manera exclusiva monumentos, esculturas y otros objetos materiales producidos por países desarrollados o grupos sociales dominantes. Las instituciones culturales nacionales y oficiales a menudo no reconocían las pequeñas expresiones culturales locales de las diversas comunidades de sus propios países. El reconocimiento de que las formas intangibles de patrimonio cultural son tan importantes como las tangibles representó un punto de partida fundamental desde las primeras prácticas y expandió el ámbito de expresión cultural digna de ser preservada.

La preservación del patrimonio cultural intangible continúa moldeando los debates, las prácticas y los protocolos nacionales e internacionales. Se escuchan diversas formas y se incluyen muchas más formas de expresión. La preservación cultural a nivel mundial se está transformando en una preservación más inclusiva, democrática y abierta. Las instituciones culturales de Estados Unidos son capaces y se encuentran listas para colaborar con instituciones y comunidades que estén dentro y fuera de nuestras fronteras para preservar la cultura humana con el fin de enriquecer a los pueblos en todo el mundo.

Por James Counts Early and Ryan F. Manion © 2010. Instituto Smithsoniano; uso con permiso. James Counts Early es director de la política de patrimonio cultural para el Centro de Folclore y Patrimonio Cultural del Instituto Smithsoniano. Ryan Manion es un ex pasante en etnomusicología aplicada del Centro de Folclore y Patrimonio Cultural.