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Folletos

Las elecciones en Estados Unidos: Democracia en acción

04 noviembre 2014

ELECCIONES EN ESTADOS UNIDOS

Washington – Brillantes globos sobrevolando por un mar de carteles de colores, altavoces que emiten música y anuncios ensordecedores, personas con sombreros y camisas llenas de lemas distribuyendo volantes, pegatinas y adornos. En Estados Unidos el día de las elecciones suele llegar vestido de carnaval, listo para atraer la atención e incentivar a los votantes.

El día empieza temprano el martes después del primer lunes de noviembre en aldeas, pueblos y ciudades en todo Estados Unidos, cuando miles de voluntarios se levantarán antes del amanecer para ayudar durante las elecciones. Algunos se reunirán en torno a sus oficinas de la campaña, deseando recoger volantes, panfletos y carteles que distribuirán en los locales electorales con la esperanza de influir en las decisiones de los votantes.

Otros irán directamente a las cafeterías escolares, a los gimnasios y a los centros comunitarios que sirven como locales electorales para ayudar a comprobar las listas de votantes, ajustar las máquinas de votar y asegurar que las elecciones se llevan a cabo de acuerdo con las leyes y reglamentos aplicables.

Para estos dedicados voluntarios, el día de las elecciones es la culminación de meses de arduo trabajo, en que los voluntarios de todas las edades y entornos disfrutan de la algarabía y caos ocasional que produce la democracia en acción.

LOS VOLUNTARIOS SON ESENCIALES PARA LAS CAMPAÑAS POLÍTICAS

La participación de un trabajador en la campaña puede haber empezado con un artículo en el periódico, una llamada de ayuda a un grupo comunitario o un sindicato laboral, o un encuentro inesperado con un candidato. Puede haber sido un tema con el que la persona se identifica lo que le haya impulsado a darle a un candidato algo más que un voto en el día de las elecciones.

Cualquiera que sea la razón que les impulsó a participar en un principio, estos voluntarios, la mayoría trabajan sin cobrar, donan su tiempo y experiencia para informar, educar y animar a otros votantes a apoyar a candidatos en particular, a partidos políticos o determinados temas.

Su participación es esencial en el proceso electoral en Estados Unidos. La mayoría de las organizaciones políticas en Estados Unidos se apoyan en gran parte en los voluntarios que trabajan sin cobrar y organizan efectivas campañas. Ambos partidos reclutan voluntarios activamente a niveles local, estatal y nacional. Los trabajadores de las campañas llevan a cabo una variedad de tareas:

• “Repartir panfletos” – Consiste en distribuir a mano los folletos sobre los candidatos en las residencias de los votantes. Los voluntarios son asignados a zonas determinadas.

• “Recorridos” – Consiste en ir de puerta en puerta para hablar con los votantes.

• “Envíos por correo” – Se trata del envío de folletos a las residencias de los votantes. Los voluntarios preparan los materiales, doblan las cartas, llenan los sobres, sellan y ponen las direcciones en los sobres.

• “Maratón telefónico” – Los voluntarios hacen cientos, o a veces miles, de llamadas telefónicas a los posibles votantes promoviendo candidatos y animando a la participación en las elecciones.

Meses antes de la elección, los voluntarios empiezan a distribuir los carteles para que los votantes los pongan en sus ventanas o jardines y a distribuir panfletos en las paradas de los autobuses y metros. Asisten a concentraciones y actos de recaudación de fondos, luciendo camisetas con los lemas de la campaña y despliegan banderines y pegatinas en sus vehículos – para demostrar el apoyo por los candidatos que han decidido apoyar.

El día de las elecciones los voluntarios distribuyen folletos e información en los locales electorales y sirven como testigos de su partido y de la conducta legal durante el voto. Una larga jornada de trabajo (en ocasiones más de 12 horas en los centros de voto) que culmina con la ansiosa espera de la fiesta de la “victoria”, hasta que los resultados sobre su candidato, pierda o gane, sean anunciados.

LA IMPORTANCIA DE LOS VOLUNTARIOS NO PARTIDISTAS

Muchos de los voluntarios que trabajan en el día de las elecciones toman una posición no partidista a propósito e intentan trabajar para educar, más que para influir en los votantes.

Los miembros de la Liga de Mujeres Votantes, organización política no partidista establecida en 1920, se dedican a mejorar el gobierno y ensalzar la política pública por medio de la educación ciudadana. La organización se describe a sí misma como “una organización de base, que trabaja a niveles local, estatal y nacional” en Estados Unidos y sus territorios. Estrictamente no partidista, ni apoya ni se opone a los candidatos a las elecciones para ningún nivel de gobierno y actúa como una respetada parte neutral en actos políticos tales como los debates de los candidatos. Algunos de sus miembros también actúan como funcionarios electorales.

Cada local electoral en Estados Unidos se apoya en los funcionarios electorales para asegurar una votación justa y en orden, para proteger los derechos de los votantes y para hacer cumplir las leyes y reglamentos sobre el voto. Los requisitos de los funcionarios electorales varían de estado a estado, pero todos exigen que estos estén registrados para votar. Los estados prohíben que los candidatos a puestos en la elección así como los miembros de sus familias actúen como funcionarios electorales.

Los funcionarios electorales asisten a un cursillo de formación antes del día de las elecciones para familiarizarse tanto con los procedimientos como con la maquinaria de votar. Aprenden a ayudar a los votantes sin influir, interferir o entrometerse en su derecho a votar libre y secretamente. Sobre todo, los funcionarios electorales deben ser imparciales. No pueden promover a un candidato específico y no pueden llevar o desplegar ningún símbolo que anuncie a un candidato o a un partido político.

Para el miércoles después de la elección, se habrán bajado los estandartes, los carteles se quitarán, los decorados de una activa época de campaña se guardarán, y los voluntarios volverán a sus rutinas habituales y sus nuevos líderes electos empezarán a gobernar. Y en oficinas por todo el país, empezarán los planes para las próximas elecciones.