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Folletos

Las elecciones en Estados Unidos: Un electorado diverso

19 julio 2012

Cambios demográficos

En Estados Unidos, las cabinas de votación no preguntan sobre la raza, la religión ni el grupo étnico. La papeleta de votación lleva los nombres de los candidatos, pero no el nombre del votante. Los únicos datos personales que se conocen con certeza es que el votante tiene al menos 18 años de edad y que es ciudadano estadounidense.

La composición del electorado estadounidense cambia con cada elección. Los votantes a los que los candidatos presidenciales buscan convencer en 2012 han cambiado desde que Barack Obama fuera elegido en 2008.

“Las placas tectónicas de la política estadounidense están cambiando”, escribió el analista Ruy Teixeira en un documento que preparó para la conferencia “El futuro de los partidos” celebrada en la universidad Kenyon College, en marzo de 2010. “Una poderosa concatenación de fuerzas demográficas está transformando al electorado estadounidense y dando otra forma a los dos principales partidos políticos”.

Los datos del censo de 2010 revelan que la población minoritaria en Estados Unidos ha aumentado en la última década en un 30 por ciento (la población hispana en un 43 por ciento), mientras que la población blanca no hispana aumentó en un 1 por ciento. Los datos del censo de 2010 revelan que la población minoritaria en Estados Unidos ha aumentado en la última década en un 30 por ciento (la población hispana en un 43 por ciento), mientras que la población blanca no hispana aumentó en un 1 por ciento. La drástica diferencia en las tasas de crecimiento implica que las comunidades de color representaron el 92 por ciento del crecimiento de la población estadounidense entre 2000 y 2010. En 2010 las minorías representaban el 36 por ciento de la población, un aumento de más de 5 puntos porcentuales desde el año 2000.

Más hispanos

La concurrencia de los votantes varía significativamente entre razas y etnias

Sólo un 42 por ciento de los estadounidenses de origen hispano reúne las condiciones necesarias para poder votar, porque están descalificados por ser demasiado jóvenes o por no ser ciudadanos. Por el contrario, el 77 por ciento de los blancos no hispanos y el 66 por ciento de los afroestadounidenses reúnen las condiciones necesarias para votar en 2012, según un informe de 2009 del Centro de Estudios de la Población en la Universidad de Michigan.

Sin embargo, la porción de hispanos en el electorado estadounidense ha aumentado a un ritmo constante, desde el 2 por ciento a comienzos de la década de 1990, al 9 por ciento en 2008 y las encuestas a la salida de las urnas indican que la participación de los hispanos está aumentando. Los analistas vaticinan que para 2020, en las elecciones de Estados Unidos habrá más votos de estadounidenses de origen hispano que de afroestadounidenses.

Los estadounidenses de origen asiático son otro contribuyente importante al crecimiento de las poblaciones minoritarias, con un aumento de alrededor del 26 por ciento en la última década. En 2010, los estadounidenses de origen asiático representaban aproximadamente el 5 por ciento de la población y el 2 por ciento de los votantes, según un informe de 2010 de la Institución Brookings

Votantes jóvenes

Otro grupo demográfico clave para 2012 es el grupo de votantes jóvenes, los miembros de la llamada generación del milenio (aquellos nacidos entre 1979 y 2000). En 2008, representaban el 18 por ciento del electorado. Esta cifra será significativamente mayor en 2012 a medida que entran más jóvenes en el grupo de nuevos votantes. Alrededor de 48 millones de miembros de la generación del milenio cumplían los requisitos para votar en 2008, cifra que ha aumentado a una tasa de aproximadamente 4 millones al año. Los analistas políticos prevén que 35 millones de electores pertenecientes a la generación del milenio emitirán su voto en las elecciones de 2012, lo que se calcula que representa el 26 por ciento del total de votantes.

La juventud y la diversidad del electorado de 2008 contribuyeron a elegir al candidato Barack Obama en 2008. Cifras sin precedentes de jóvenes votaron en 2008, y un 66 por ciento de los votantes de 18 a 29 años votaron por Obama.

Aunque la diversidad religiosa aumenta en Estados Unidos, también se ha producido un aumento especialmente rápido de votantes laicos. El porcentaje de adultos que informa no tener filiación religiosa casi se ha triplicado entre 1944 y 2004, según Teixeira, con un aumento del 5 al 14 por ciento. De continuar esta tendencia, para el año 2024 entre 20 y 25 por ciento de los adultos estadounidenses no tendrá filiación [religiosa].

Esta tendencia, combinada con el crecimiento de credos no cristianos y las tendencias raciales y étnicas, parece indicar que una diversidad mayor caracterizará a la población de Estados Unidos.