En Estados Unidos, el verano es la época tradicional para irse de vacaciones. Para quienes pasan la mayor parte del año en el interior de las aulas, oficinas y otros espacios cerrados, los campamentos de verano ofrecen una manera de disfrutar del aire libre.
Para muchos estadounidenses, el campamento de verano es una parte esencial de la niñez. Los campamentos diurnos ofrecen actividades durante el día, y los niños se van a casa por la noche. Los campamentos nocturnos les dan a los niños la oportunidad de permanecer en ellos varios días, a veces hasta cuatro semanas o más. Para los niños que nunca han ido a un campamento, un campamento diurno es una buena primera experiencia, ya que los introduce a los fundamentos de la vida de campamento, pero les permite ir a casa a un entorno familiar al final del día.
En esta foto del 13 de junio, la consejera de campamento Tracie Harris, a la derecha, ayuda a la niña de segundo grado Emily Bond a atrapar libélulas para estudiarlas como parte de un campamento de ecología en la Estación Biológica de Campo de la Universidad de Mississippi en Abbeville, Mississippi. El campamento, que se realiza cada verano en junio y principios de julio, les enseña a los participantes diversos aspectos de biología y ciencias del medioambiente mediante interacción práctica.
Los campamentos de verano en Estados Unidos pueden enfocarse en lo académico, la aventura, el arte, los deportes o la tecnología. Algunos sirven a los campistas de determinada fe religiosa o con necesidades especiales. Según informa la Asociación de Campamentos de Estados Unidos, más de 10 millones de niños estadounidenses asistirán a campamentos de verano en 2012.
Para más información (en inglés) sobre destinos de vacaciones en Estados Unidos, véase: 50 States in 50 Days.