El 26 de junio Estados Unidos se sumó a otros 47 países para firmar un tratado que refuerza los derechos de los intérpretes en medios audiovisuales de todo el mundo, tal y como el actor Larry Hagman (al que se ve en la foto, repitiendo su histórico papel como el inclemente magnate del petróleo J.R. Ewing en la exitosa serie de televisión Dallas – y que posa frente al Rancho Southfork, la casa familiar del ficticio clan de los Ewing).
El Tratado de Beijing sobre Interpretaciones y Ejecuciones Audiovisuales, aprobado en una conferencia convocada por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, llena una brecha en la protección internacional de los derechos de propiedad intelectual, al ampliar a los actores en películas para el cine, programas de televisión y medios digitales la protección contra las copias clandestinas de sus obras, que antes solamente cubrían a los autores y los intérpretes en grabaciones sonoras.
Quentin Palfrey, que escribe un blog en la Casa Blanca, dijo que la delegación de Estados Unidos tuvo un papel decisivo en la negociación del acuerdo, y elogió el pacto logrado diciendo que “es un gran paso para la protección de los derechos de los actores del cine y la televisión” en todo el mundo. El tratado “permitirá salvaguardar los derechos de los intérpretes en contra el uso no autorizado de sus actuaciones en la televisión, cine y vídeo”, escribió.
El Departamento de Estado también destacó el tratado, agregando que la “la industria de interpretación audiovisual emplea en Estados Unidos a más de 150.000 actores profesionales y es fuente poderosa en las exportaciones estadounidenses”.
Una de esas exportaciones es la repetición en 2012 de la serie Dallas, que originalmente fue presentada entre 1978 y 1991. Los espectadores de todo el mundo pueden encender sus televisores para ver a J.R. Ewing pelear con su familia, hacer triquiñuelas en los negocios y sacarles ventajas a sus rivales, todo al estilo de Texas.