Intro
http://photos.america.gov/galleries/amgov/30145/chilean-miners/PG_AP10101319233_miners_intro.jpg
Credit: © AP Images
Alt tag:
Luis Urzúa y Sebastián Piñera se dan la mano después del rescate (AP Images)
Introducción
El mundo entero siguió con expectación la operación de rescate que tuvo lugar en 2010 para salvar a 33 hombres atrapados a 700 metros bajo la superficie de la tierra tras el derrumbe de una mina de oro y cobre en el norte de Chile. El desastre movilizó la acción internacional para ayudar al gobierno chileno a rescatar a los mineros. Según el presidente Obama, el rescate fue “un homenaje no sólo a la determinación de los rescatistas y del gobierno de Chile sino también a la unidad del pueblo de Chile que ha inspirado al mundo”.
En la imagen, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, le da la mano a Luis Urzúa, el supervisor de turno y el último minero en ser rescatado.
Photo 1
http://photos.america.gov/galleries/amgov/30145/chilean-miners/PG_miners_1.jpg
Credit: Foto cedida
Alt Tag:
Sebastián Piñera y el personal de rescate observan una nota (Foto cedida por el Gobierno de Chile)
Una nota da esperanza
Todo comenzó el 5 de agosto de 2010, cuando un desprendimiento de rocas atrapó a 33 mineros en la mina San José, en el desierto de Atacama. Un segundo colapso dos días después complicó los intentos de rescate. Se perforaron agujeros y se enviaron dispositivos de escucha para comprobar si había algún superviviente. Finalmente, el 22 de agosto, 17 días después del primer colapso, se encontró una nota pegada a una de las brocas que decía: “Estamos bien en el interior del refugio. Los 33”.
En la imagen, el presidente Piñera muestra la nota que confirma que los mineros atrapados están vivos.
Photo 2
http://photos.america.gov/galleries/amgov/30145/chilean-miners/PG_miners_2.jpg
Credit: Foto cedida
Alt Tag:
Obreros y equipo de perforación (Foto cedida por Schramm Inc.)
Un esfuerzo internacional
El gobierno chileno coordinó con equipos de Sudáfrica, Estados Unidos y Canadá para excavar tres túneles, con la idea de que al menos uno de ellos –denominados Plan A, Plan B y Plan C– alcanzase hasta donde estaban los mineros. En el rescate se utilizaron sensores de Nueva Zelanda, tecnología de mapeo 3D de Australia, cables de Alemania, tecnología de video japonesa y la ayuda de Argentina, Bolivia, España, Sudáfrica y otros países. El Plan B, que utilizó equipos y obreros de la empresa estadounidense Center Rock Inc., sufrió roturas de los taladros, pero logró excavar un túnel de escape el 9 de octubre de 2010.
Obreros operan el equipo de perforación utilizado para excavar el túnel de escape del Plan B.
Photo 3
http://photos.america.gov/galleries/amgov/30145/chilean-miners/PG_AP100908037755_miners_3.jpg
Credit: © AP Images
Alt tag:
Una mujer muestra un cilindro de plástico que se utilizó en el rescate de la mina (AP Images)
Apoyo físico, moral y psicológico
Las condiciones de oscuridad y altas temperaturas en las que se encontraban atrapados los mineros pusieron a prueba su resistencia física y psicológica. Hasta que se perforó el túnel por el que se sacó a cada minero, se enviaron alimentos, agua y otros suministros a los mineros a través de agujeros más pequeños. El apoyo moral provino de las notas de familiares que se enviaron en cilindros de plástico llamados ‘palomas’. El Papa Benedicto XVI ofreció oraciones por los mineros y envió un rosario para cada uno, que fueron entregados personalmente por el cardenal Francisco Javier Errázuriz de Santiago. El gobierno chileno llamó a expertos de la NASA que entrenan a los astronautas para sobrellevar el aislamiento de las largas misiones en la Estación Espacial Internacional, para que le asesorara sobre cómo mantener el buen estado mental y físico de los mineros durante los meses que tardó la operación de rescate.
En la imagen, Nelly Bugeno, madre del minero atrapado Víctor Zamora, sujeta un cilindro de plástico con un mensaje para su hijo.
Photo 4
http://photos.america.gov/galleries/amgov/30145/chilean-miners/PG_AP080626051769_miners4_.jpg
Credit: © AP Images
Alt tag:
Un minero sale de la cápsula de rescate (AP Images)
Cápsula de la era espacial rescata a hombres atrapados bajo tierra
Para sacar a cada minero por el túnel de rescate, la Armada de Chile construyó una cápsula de acero en forma de torpedo con ideas de diseño de la NASA. Si bien la NASA no tiene gran experiencia en asuntos relacionados con la minería, sí que tiene amplia experiencia en el diseño de vehículos especiales para personas expuestas a entornos difíciles. La cápsula de rescate Fénix tenía solo 54 centímetros de diámetro. Estaba equipada con un suministro de oxígeno, iluminación y comunicaciones por vídeo y voz. En menos de 24 horas se pudo subir a todos los mineros uno por uno.
En la imagen, se ayuda al minero José Ojeda (izda.) a salir de la cápsula de rescate.
Photo 5
http://photos.america.gov/galleries/amgov/30145/chilean-miners/PG_AP101026126488_miners_5.jpg
Credit: © AP Images
Alt tag:
Hombre eufórico con los brazos extendidos (AP Images)
Un final feliz
Finalmente, tras 69 días de estar atrapados, el último minero fue extraído de la mina derrumbada el 13 de octubre de 2010. Aunque todos los mineros fueron hospitalizados debido a diversos problemas de salud consecuencia de su terrible experiencia, todos se recuperaron en poco tiempo y regresaron al seno de sus agradecidas familias.
La comunidad internacional, que contribuyó generosamente con equipos, personal cualificado y apoyo de todo tipo, dio un suspiro de alivio.
En la imagen, el minero rescatado Mario Sepúlveda expresa su alegría en una ceremonia celebrada el 26 de octubre de 2010 en honor de los 33 mineros que sobrevivieron su experiencia en la mina San José.