Intro - Ursula Burns - Mi madre solía repetirme una y otra vez: “Donde estás no es lo mismo que quién eres”. Yo me crié en un barrio pobre de Nueva York. Para mi madre la educación era un medio de mejorar la condición de sus hijos y de sacarlos de aquel entorno. No tardé mucho en darme cuenta de la sabiduría que encerraban sus ideas. En contra de la corriente en boga en aquel tiempo, que relegaba a las mujeres a carreras en los sectores de enfermería o magisterio, decidí estudiar ingeniería mecánica. Estaba trazando el camino que me conduciría a una vida mejor, fuera del ambiente en que me crié. Xerox pronto me abrió sus puertas con la oferta de una pasantía en ingeniería y nunca he tenido que arrepentirme. Entonces fue cuando también empecé a abogar a favor de que las mujeres jóvenes se dedicaran a las matemáticas y las ciencias. A través de programas tales como la iniciativa Cambiar la ecuación, del presidente Obama, estoy ayudando a mujeres y minorías a apreciar los beneficios transcendentales para nuestra vida de forjar nuestro propio mundo a través de la ingeniería y la innovación. Porque quien eres siempre será más poderoso que dónde estás. El tiempo ha dado la razón a mi madre.
Ursula Burns es presidenta y directora ejecutiva de Xerox Corporation. Graduada en íngeniería por el Instituto Politécnico de la Universidad de Nueva York y la Universidad de Columbia, Burns también contribuye a dirigir el programa nacional del presidente Obama sobre STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas).
1) Alexandra Cousteau - Mi abuelo, Jacques-Yves Cousteau, siempre me decía que no habría modo de salvar el mundo a menos que la mujer tuviera igualdad de acceso a la educación. Yo tuve la suerte de que mi familia no sólo estaba en situación de darme la oportunidad de asistir a buenas escuelas, sino que también me ayudó a explorar el mundo fuera del entorno académico. Ya se tratase de una expedición, una operación de rescate de fauna silvestre o trabajos de conservación de comunidades, mis años formativos los pasé aprendiendo con las manos, los ojos y la imaginación.
Cursé estudios en Georgetown University, donde lumbreras tales como Muhammad Yunus me ayudaron a forjar mi propia idea del mundo. Fue durante aquella época cuando empecé a combinar mi admiración infantil por la naturaleza con la convicción de que cada uno de nosotros tiene un papel importante que desempañar en la protección del medio ambiente. Mi trabajo en Blue Legacy International está arraigado en estas ideas. Nuestros proyectos ayudan a la gente a comprender el valor de su relación diaria con el agua y muestran cómo nuestro ambiente es un medio de trabajar en pro de la paz, las oportunidades y la justicia.
Alexandra Cousteau tiene un título en Gobierno de la Georgetown University y es fundadora y presidenta de Blue Legacy International.
2) Sophia Khawly - De niña solía ir todos los veranos a Haití a visitar a mis parientes y me di cuenta de lo difícil que es la vida de los niños haitianos. Fundé la organización no gubernamental Hope for Haiti’s Children (Esperanza para los niños de Haití) para que los niños pudieran asistir gratuitamente a la escuela. Todos los veranos trabajaba como voluntaria en las clínicas de salud de las escuelas de Puerto Príncipe. Recuerdo claramente a uno de mis pacientes, Ezequiel, de 7 años y malnutrido. Yo estaba encargada de vacunarle contra la hepatitis B, pero eso no servía de nada porque carecía de los alimentos necesarios para que la vacuna surtiese efecto.
Me gradué de enseñanza secundaria como enfermera práctica licenciada. En la escuela de enfermería nos enseñaban a prestar atención holística y actuar de abogadas de los pacientes, por lo que me era imposible cerrar los ojos al deficiente estado nutricional de Ezequiel. Decidí incorporar un plan de comidas en la escuela para asegurar a los estudiantes dos comidas al día. Este verano he tenido la enorme satisfacción de ver que Ezequiel se ha convertido en un muchacho más saludable.
Sophia Khawly se graduará de la Florida State University en la primavera de 2011 con un título de enfermería.
3) Marissa Mayer - Mi educación me hace curiosa y confiada, y estas características me han permitido ayudar a otros. La educación realmente despierta mi curiosidad — siempre he sido muy curiosa por naturaleza — pero en la escuela aprendí que la curiosidad puede tener su recompensa. Me gusta aprender y dar sentido a las cosas. Es mi curiosidad lo que me incita a trabajar en Google Search y en nuestra búsqueda para organizar la información procedente de todo el mundo. Me siento orgullosa de las herramientas que hemos construido en Google para ayudar a la gente a satisfacer su curiosidad, obtener mejor información e, idealmente, hacer mejores decisiones.
Mi educación también me ha dado confianza. Esta confianza es la que me ha permitido trabajar no como mujer, sino como experta en informática en Google. En las industras dominadas por el hombre, como la tecnologia, las mujeres necesitan modelos femeninos para hacer adelantos. El ejemplo de mentores y modelos femeninos me ayudaron a adquirir confianza y ahora espero aportar mi modesta contribución haciendo lo mismo para otras mujeres jóvenes.
Marissa Mayer es vicepresidenta de locación y servicios locales en Google. Se ha graduado en sistemas simbólicos e informática en la Univeridad de Stanford.
4) Oluwadamiloa Oladeru - Nacida en Nigeria, país desgarrado por incomprensibles grados de disparidades, no tenía idea de mis derechos a una educación adecuada. Con los años, mi deseo de aprender encontró el rechazo — era joven y mujer, y mis capacidades, por tanto, eran subestimadas. Pese a las dificultades que supuso emigrar a Estados Unidos, estoy agradecida por las oportunidades educativas que he encontrado aquí, en particular en las ciencias. Dado que la educación es el mejor regalo que he recibido, no quería esperar a ser una “profesional consumada” para compartir mis conocimientos con los marginados y subatendidos. Este deseo me indujo a fundar la biblioteca Read at Peace (Leer en paz) en Erin-Ijesa, Nigeria. La educación es un derecho humano. Mitiga la pobreza, mejora la salud y, lo que es más importante, afirma la dignidad humana. Yo espero que mi compromiso con la mejora de la educación en el mundo en desarrollo instile en otros jóvenes el deseo de hacer otro tanto.
Oluwadamiloa Oladeru se graduará de la Yale University en la primavera de 2011 con un título en biología y estudios africanos.
5) Amy Qian - Uno de los recuerdos más entrañables que conservo de mi niñez es el de una chiquilla descalza, cubierta de serrín, empeñada siempre en construir algo con cualquier cosa que tuviese a mano. Para mí, construir ha sido siempre más que una distracción, una forma de aprender a conocer y modificar mi mundo.
En 2009, viajé a China y me reuní con 20 estudiantes universitarios de comunidades rurales en Qinghai, donde cuestiones como agua sin contaminar, energía sostenible y educación son necesidades urgentes. No obstante, los estudiantes no están seguros de qué tecnologías pueden ayudarlos y son, por tanto, incapaces de llegar a una solución por sí mismos. Yo organicé una reunión de trabajo de dos días, en la que pequeños equipos construyeron proyectos sencillos con madera y clavos. Inicialmente titubeantes, los estudiantes fueron ganando confianza a medida que sus ideas se iban convirtiendo en realidad. Después, propusieron entusiásticamente artefactos que podría hacer para ayudar a sus padres en casa. Aunque los estudiantes no eran ingenieros profesionales, descubrieron que había piezas en el mundo que podían cambiar.
Amy Qian se graduará del Massachusetts Institute of Technology en la primavera de 2011 con un título en ingeniería mecánica. Qian ha contribuido al invento de dispositivos sostenibles para guisar y calentar.