Muchas universidades y colegios universitarios estadounidenses han recibido de buen grado el interés creciente en la energía limpia y los empleos ecológicos con programas que preparan a los estudiantes para trabajar en el sector de la energía renovable y la eficiencia energética.
La organización sin fines de lucro American Solar Energy Society indica que en la actualidad hay más de nueve millones de empleos en el sector de la energía renovable y la eficiencia energética, y prevé que para el año 2030 habrá 37 millones de empleos de este tipo en Estados Unidos. Una importante pregunta que se plantea es: ¿quién va a capacitar tan enorme cantidad de personas para estos empleos ecológicos? Una de las respuestas es los colegios comunitarios, según un informe del Consejo Nacional para la Formación de la Fuerza Laboral y la Academia para el Desarrollo Educativo.
Uno de estos centros es el colegio comunitario Lane, en Eugene (Oregón), que se cita como modelo de compromiso con la protección medioambiental y es uno de los que está a la vanguardia en lo que se refiere a capacitación de trabajadores del sector ecológico. El cuerpo estudiantil de Lane es de alrededor de 38.000 alumnos. Hace 30 años que creó su programa de gestión de recursos energéticos, que hasta hace poco era el único programa de su clase. En un principio, se centraba en la eficiencia energética y luego se amplió para incluir la energía renovable y la conservación del agua.
El programa para obtener el diploma de “asociado” (la preparación básica universitaria) en Lane ha triplicado su matrícula durante los últimos años y prácticamente todos los que obtienen la titulación tienen empleos en el sector. Los funcionarios del centro han informado de un enorme aumento del interés en los empleos ecológicos. Mary Spilde, presidenta de este colegio universitario, dijo que antes estaba de moda ser sostenible y ecológico, pero que ahora hay algo más profundo relacionado con el esfuerzo de la sostenibilidad y la forma en que contribuye a la justicia económica, social y ambiental.
La sostenibilidad la impulsan los alumnos, según explicó Spilde. Cada vez más estudiantes exigen que los colegios universitarios reduzcan su impacto ecológico y presten atención a estas ideas.
Lane fue uno de los primeros centros de formación en firmar el Compromiso Climático del Presidente, según el cual se compromete a ser neutro en la emisión de carbono en el futuro.