Los medios sociales han creado una nueva era de medios democráticos. En el pasado, grandes organizaciones tales como emisoras de radio, estaciones de televisión, periódicos y revistas eran las únicas fuentes de información para la población en masa. Hoy día, Internet permite a la mayoría de la gente el acceso inmediato a la información, e incluso permite que contribuyan al periodismo mundial. Comentarios de blog, audios en podcast, plataformas de medios sociales y otras herramientas basadas en la tecnología de los medios de comunicación han favorecido la intervención y la participación ciudadana en los actos que afectan a la sociedad.
(Se desvanece música)
Internet permite que los individuos tomen control de sus mundos de una manera nunca antes vista. Servicios como Google, Yahoo! y otros ofrecen al consumidor las herramientas para organizar la información según sus propias preferencias. El acceso individual a las noticias ya no lo determinan instituciones poderosas con autoridad o capacidad financiera para dominar la distribución. Ahora la gente no sólo controla lo que ve, sino cuando y donde lo ven. Dispositivos personales para medios tales como teléfonos móviles y iPods permiten la movilidad y el cambio temporal de la información; y quizá lo que es más importante, la tecnología de redes permite que todo individuo tenga acceso al resto de la Red, lo que crea la expresión más potente de los nuevos medios: La participación en un mundo en el que todos son parte de la historia y en el que todos tienen influencia.
El aumento de los nuevos medios ha transformado la relación entre las instituciones tradicionales y el público, particularmente en el periodismo. Recientemente la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Rodham Clinton, pronunció un discurso importante sobre la libertad en Internet.
Secretaria Clinton:
Internet se ha convertido en el espacio público del siglo XXI: La plaza del pueblo del mundo, el aula, el mercado, la cafetería, la discoteca. Todos formamos y nos formamos por lo que ocurre en ese espacio, los 2.000 millones que van en aumento. Y esto presenta un desafío. Para mantener una Internet que aporte al mundo los más grandes beneficios posibles, tenemos que tener una seria conversación sobre los principios que nos guiarán, las reglas que existen y que no deben existir y por qué, qué comportamientos deben recibir impulso y cuáles no y de qué manera hacerlo.
Narrador:
El entorno de los nuevos medios se alimenta de abajo hacia arriba, es un proceso evolutivo en el que apenas existe alguna supervisión o flujo de trabajo formal. El resultado de todas estas conversaciones distribuidas simultáneamente es lo que se conoce como la “blogosfera”.
Los comentaristas de blog se consideran a sí mismos reporteros en línea que conectan a los individuos y a sus ideas por todo el mundo. Muchos periodistas tradicionales consideran la participación ciudadana y en particular a los comentaristas de blog como interesados en sí mismos, aficionados sin destrezas que no siguen las normas profesionales de corroborar los hechos, redactar de manera imparcial, mantener el equilibrio y la objetividad. Por otra parte, muchos comentaristas de blog consideran a los medios tradicionales arrogantes, un club exclusivo que coloca su propia versión de intereses propios y supervivencia económica por encima de su responsabilidad social para con la libertad de prensa.
La mayoría de las bitácoras o blogs tienen al menos tres cosas en común: Usualmente están compuestos de ensayos cortos con frecuencia salpicados de enlaces que llevan a otras páginas web. También son piezas de conversación; permiten a los lectores aportar sus comentarios y hacer referencias a otros redactores para ampliar el diálogo. Además, los blog pueden incorporar una nueva medida de transparencia a la cobertura de noticias. Han sido particularmente útiles al reportar noticias de última hora y actualizaciones en situaciones que se desenvuelven rápidamente como en casos de desastres naturales y alteraciones políticas, como por ejemplo tras el devastador terremoto que se produjo en Haití en enero de 2010, los rescatadores pudieron descubrir lugares donde había supervivientes enterrados bajo edificios derrumbados.
La amplia disponibilidad de información y el aumento de los comentarios de blog han forzado a la profesión periodística a tratar cuestiones difíciles en un momento crucial de su historia. El debate sobre el futuro del periodismo se centra en asuntos entre los que se incluye el control y las ganancias económicas. Como resultado del surgimiento de los medios sociales, las organizaciones noticieras se están redefiniendo a sí mismas al ajustarse a estas fuerzas perturbadoras. Algunos están rompiendo las barreras tradicionales e incorporando al público en el proceso de dar forma a sus productos ya sean impresos o en línea. Otros intentan mantener la visibilidad y la rentabilidad económica trasladando sus productos a la Red.
Una de las mayores críticas a los comentarios de blog es que carecen de disciplina y responsabilidad, particularmente en cuanto a la verificación de los hechos. Muchos comentaristas de blog no han recibido capacitación como periodistas profesionales. Sin embargo, Internet en sí mismo actúa como mecanismo editorial. En el mercado de las ideas, la información incorrecta se suele encontrar y desafiar, y las reputaciones se encumbran y caen según la calidad del blog.
Los blog se utilizan para mantener a los lectores informados de las crónicas que los periódicos cubren, así como para proporcionar retroalimentación a las organizaciones que los publican. Estas relaciones en ambas direcciones hacen que los lectores tengan más confianza en la calidad y relevancia de lo que se informa. El resultado es que las noticias son más interactivas.
De alguna manera la blogosfera es como un ecosistema de información en el que los ciudadanos se basan unos en otros para informar, distribuir y corregir una historia mientras esta se desarrolla, sin restricciones de plazos de entrega ni horarios de distribución. Las noticias se convierten en un ente orgánico, que no pertenece a nadie más que al público.