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Luis von Ahn: Haciendo que las computadoras y los humanos trabajen juntos

Por Andrzej Zwaniecki | Redactor | 17 septiembre 2012
Luis von Ahn hablando en un escenario (Foto cedida por Luis von Ahn)

Luis von Ahn

Washington ― Si usted tiene 10 segundos libres para pasarlos en línea, Luis von Ahn quiere que trabaje para él. Este profesor de informática de 32 años de edad de la Universidad Carnegie Mellon no le pagará, pero usted pasará un buen rato haciendo cosas divertidas. Él mismo comenzó a utilizar una computadora de pequeño porque le divertían los videojuegos.

DERROTAR AL CORREO BASURA Y RESOLVER ROMPECABEZAS

Von Ahn nació en Guatemala en el seno de una familia de médicos. Su madre le habló principalmente en inglés para que pudiera cursar sus estudios en Estados Unidos. Y así lo hizo: primero estudió matemáticas en la Universidad de Duke en Carolina del Norte, y a continuación informática en la Universidad de Carnegie Mellon en Pittsburgh (Pensilvania). Cuando estaba en Carnegie Mellon, la compañía Yahoo les pidió a él y a su asesor académico Manuel Bloom que ayudaran a la empresa a eliminar el correo basura.

El correo basura lo integran irrelevantes mensajes comerciales o fraudulentos que se envían automáticamente a un gran número de destinatarios en internet. En el año 2000, Bloom y von Ahn desarrollaron CAPTCHA, una cadena de caracteres ligeramente distorsionados que las personas pueden leer, pero las computadoras no. Al proporcionar una contraseña especial para que los seres humanos la lean, CAPTCHA (Completely Automated Public Turing Test to Tell Computers and Humans Apart) impide que los programas automatizados entren en sitios web. La solución, que se ha extendido a través de Internet, la utilizan en la actualidad 60.000 sitios web.

Después de haberse dado cuenta de que la gente puede hacer ciertas cosas que las computadoras no pueden, como por ejemplo resolver rompecabezas, von Ahn se centró en cómo aprovechar la capacidad intelectual humana para resolver problemas de cálculo. Desarrolló un concepto de “computación humana”, o crowdsourcing como lo llaman otros en inglés. Sin embargo, “la gente contribuye con su capacidad intelectual... sólo si se les proporciona a cambio una experiencia agradable”, dijo a la revista Wired.

En 2006, von Ahn desarrolló el juego ESP Game, en el que se muestra la misma imagen a dos jugadores y se les pide que escriban etiquetas descriptivas. Los jugadores consiguen puntos por las etiquetas que coincidan. El juego, que se extendió ampliamente por internet y en el que participaron más de 200.000 jugadores, ayudó a mejorar la tecnología de búsqueda de imágenes. ESP y algunas otras innovaciones de von Ahn fueron adquiridas por Google.

A mediados de la década de 2000, von Ahn se convirtió en uno de los jóvenes expertos en informática más solicitados. Bill Gates le llamó personalmente para ofrecerle un puesto de trabajo en Microsoft y se le concedió una subvención “genio” MacArthur de 500.000 dólares, así como otros 200.000 dólares como uno de los becarios académicos docentes de Microsoft.

Von Ahn dijo que este dinero y los ingresos percibidos de sus inventos le dieron la libertad para elegir su modo preferido de vida. “Me podría haber jubilado”, dijo. “Pero decidí no hacerlo porque me gustan los nuevos retos y la enseñanza”. Así que aceptó la oferta de Carnegie Mellon para enseñar y nunca se ha arrepentido. Los estudiantes de informática de Carnegie Mellon son extraordinarios y “me gusta mucho trabajar con ellos", dijo. “Son muy inteligentes y curiosos”.

JUEGOS CON PROPÓSITO

Un desafío importante surgió cuando las personas que envían correos basura comenzaron a ganarle a von Ahn en su propio juego, utilizando la tecnología CAPTCHA para derrotar las defensas de ese mismo sistema. Cada vez que alguien resolvía un “rompecabezas” de CAPTCHA esa persona utilizaba al menos 10 segundos. Von Ahn calculó que se desperdiciaban alrededor de 500.000 horas en línea resolviendo problemas de CAPTCHA. “Me puse a pensar: ¿habrá alguna forma en que podamos usar este esfuerzo humano para algo que beneficie a la humanidad?”, dijo a una cadena de televisión pública de Estados Unidos.

A von Ahn se le ocurrió una solución que llamó reCAPTCHA. ReCAPTCHA no sólo mejora la seguridad en Internet, sino que también ayuda a digitalizar libros y periódicos viejos. Las computadoras que escanean páginas a menudo no reconocen palabras descoloridas. El programa reCAPTCHA envía esas palabras a la red en formato CAPTCHA para que los seres humanos las descifren. En el año 2011, entre 60 y 70 millones de personas ―puede que usted haya sido uno de ellos sin saberlo― transcribieron unos 100 millones de palabras al día, de acuerdo con la revista Duke, un periódico universitario. El Archivo de Internet (un proyecto sin fines de lucro en San Francisco), Google Books y The New York Times utilizan el servicio de reCAPTCHA.

Von Ahn también inventó más “juegos con propósito”. La idea del último, que se llama Duolingo, se le ocurrió durante una visita a Guatemala en la que se dio cuenta que el contenido y servicios de Internet eran mucho más limitados para aquellos que solamente hablan español. Duolingo les permite a los jugadores “aprender un idioma de manera gratuita al tiempo que ayudan a traducir contenido de internet” a idiomas distintos del inglés. “Cada semana aumenta más”, dijo von Ahn.

Intenta visitar Guatemala dos veces al año, no solamente para ver a su familia sino también para “ayudar a iniciar proyectos de investigación e innovación tecnológicas” en su país de origen. Pronuncia conferencias y conversa con personas en universidades y actos relacionados con nuevas empresas. Las actividades de alta tecnología todavía son débiles, pero están fortaleciéndose, dijo, von Ahn. “En cinco o diez años verán surgir algunos proyectos [de alta tecnología] en Guatemala”, dijo.

Letras distorsionadas que deletrean la palabra "Wikipedia" (Foto cedida por Damian Yerrick)

Una de las distintas CAPTCHAs. Se lee “Wikipedia”.