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Satélite de la NASA revela objetos no visibles en el cielo

Por Charlene Porter | Redactora | 04 septiembre 2012
Forma ovoide de color negro, con motas de luz en el fondo, y un satélite en primer plano (NASA/JPL-Caltech/UCLA)

WISE ve longitudes de onda infrarrojas no visibles para los humanos. Imagen de artista del satélite sobre el mapa celeste.

Washington ― Durante milenios, las luces deslumbrantes del cielo nocturno han fascinado a la humanidad, pero los nuevos descubrimientos que la NASA ha anunciado revelan que los objetos que no se ven en el universo ―los que sólo se ven bajo luz infrarroja― son más luminosos y grandes de lo que jamás se creyó.

Los descubrimientos, anunciados el 29 de agosto, fueron realizados por la nave exploradora infrarroja de campo amplio no tripulada WISE (en inglés, Wide-field Infrared Survey Explorer), que fue lanzada en 2009. Los instrumentos a bordo de la nave en órbita fotografiaron el espacio durante casi un año, tomando fotos cada 11 segundos.

“WISE ha descubierto una variedad de objetos ocultos”, dijo Hashima Hasan, científico del programa WISE en la sede de la NASA en Washington.

Según el astrónomo Daniel Stern, quien estudia los datos de WISE en el Laboratorio de Retropropulsión (JPL) en California, esa variedad de objetos en realidad incluye millones de agujeros negros que consumen energía.

WISE reveló “el premio mayor de los agujeros negros, más de lo que se había encontrado en cualquier exploración anterior”, dijo Stern. Los datos de WISE están a la disposición de astrónomos de todas partes, y un estudio identificó unos 2,5 millones de agujeros negros descomunales que se alimentan activamente en todo el cielo, algunos de ellos a más de 10 millones de años luz de distancia.

Los datos de WISE han ayudado a los astrónomos a comprender mejor el ciclo de crecimiento y expansión de las galaxias y sus agujeros negros. Un agujero negro llamado Sagitario A en nuestra galaxia, la Vía Láctea, tiene una masa cuatro millones de veces mayor que la de nuestro Sol, que obtuvo mediante “ataques de gula” periódicos en los que el material cae centro del agujero negro e irradia sus alrededores.

Los datos de WISE permiten a los investigadores detectar lo que ellos consideran que son los objetos más luminosos jamás vistos, una vez que los investigadores pueden ver más allá del polvo cósmico que nubla su luz en el espectro visible.

“Estos objetos pueden ser miles de veces más luminosos que nuestra propia galaxia, la Vía Láctea”, dijo Peter Eisenhardt, otro científico del proyecto WISE en el JPL. Estos poderosos objetos, que emiten luz infrarroja, se llaman galaxias calientes, oscurecidas por el polvo, en inglés hot DOGS (hot, Dust-Obscured GalaxieS).

El telescopio espacial Spitzer de la NASA hizo un seguimiento de los hallazgos de WISE y descubrió que en los hot DOGS hay también agujeros negros descomunales que constantemente consumen el material a su alrededor, al mismo tiempo que se producen, nuevas estrellas.

“Estas galaxias polvorientas, que se forman cataclísmicamente, son tan raras que WISE tuvo que escanear todo el cielo para encontrarlas”, dijo Eisenhardt.

Los datos de WISE ofrecen también a los astrónomos nuevos conocimientos sobre el ciclo de vida de las distintas galaxias. Rachel Somerville, catedrática Downsbrough de Astrofísica en la Universidad de Rutgers, dijo que la Vía Láctea es una espiral, una galaxia en forma de disco, mientras que WISE envió fotografías de galaxias elípticas de forma y comportamiento diferentes.

“En las galaxias espirales, las estrellas giran de manera muy ordenada, casi como los animales de un carrusel, mientras que en las galaxias elípticas, las estrellas pululan mucho más de manera aleatoria, como una nube de abejas”, dijo Somerville.

Otra diferencia entre los dos tipos de galaxias es que en las galaxias en espiral se siguen formando nuevas estrellas, mientras que en las galaxias elípticas se encuentra sólo estrellas viejas, dijo Somerville. Las distintas características incitan aun más una disputa entre los astrónomos sobre si las galaxias se forman por procesos diferentes, o si todas experimentan una evolución a través de diversos estados.

Un análisis más detallado de los datos de WISE y los nuevos telescopios que la NASA lanzará en el futuro cercano, podrían ofrecer más pruebas para resolver estos misterios del universo.