Washington - La violencia contra las mujeres y las niñas es un problema mundial generalizado que acarrea graves consecuencias sociales. Estados Unidos quiere cambiar eso.
La administración Obama inauguró el 10 de agosto la "Estrategia de Estados Unidos para prevenir y responder a la violencia de género en todo el mundo".
La estrategia describe cuatro objetivos clave: Aumentar la coordinación de los esfuerzos de prevención y respuesta contra la violencia de género entre las agencias gubernamentales de Estados Unidos y otras partes interesadas; aumentar la integración de la prevención de la violencia de género y los esfuerzos de respuesta en el trabajo actual del gobierno de Estados Unidos; mejorar la recolección, análisis y utilización de datos e investigaciones para mejorar la prevención de la violencia y los esfuerzos de respuesta a la violencia por motivos de género; y mejorar o ampliar los programas para hacer frente a la violencia por motivos de género.
El Congreso de Estados Unidos solicitó el documento de la estrategia y este fue elaborado por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el Departamento de Estado de Estados Unidos y otros organismos estadounidenses pertinentes.
La estrategia se inauguró durante un evento que tuvo lugar el 10 de agosto en la Casa Blanca, y reunió a altos funcionarios de la administración y representantes de la sociedad civil que han apoyado el trabajo de la administración para prevenir la violencia de género y, en general lo que respecta a la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.
En dicho evento, se presentó una nueva orden ejecutiva del presidente Obama. La orden ejecutiva crea un grupo de trabajo entre varias agencias, presidido por la secretaria de Estado y el administrador de USAID, y ordena a los departamentos y organismos que lleven a la práctica la nueva estrategia.
USAID dijo que se esforzará para asegurar que sus misiones en el extranjero y las unidades que operan en Washington transformen la estrategia en una acción significativa para millones de mujeres, hombres y niños en todo el mundo.
La prevención y respuesta a la violencia de género es una piedra angular del compromiso de la administración con el fomento de la igualdad de género.
La violencia contra las mujeres y las niñas ocurre sin distinción de etnia, raza, clase, religión y nivel de educación, y cruza las fronteras internacionales, dice una hoja informativa de la Casa Blanca sobre la estrategia. "Aunque las estadísticas sobre la prevalencia de la violencia varían", indica la Casa Blanca, "la escala es enorme, el alcance es amplio, y las consecuencias para los individuos, familias, comunidades y países son devastadoras.
"Se calcula que una de cada tres mujeres en todo el mundo ha sido golpeada, forzada a tener relaciones sexuales, o sujeta a algún tipo de abuso en su vida. La violencia en las parejas es la forma más común de violencia que las mujeres sufren. Otras formas de violencia incluyen la trata de personas, la violencia sexual, incluso empleada como táctica de guerra, y las prácticas tradicionales perjudiciales como el matrimonio precoz y forzado, la mutilación y cortadura genital femenina, y los asesinatos 'por honor'".
Esa violencia impide considerablemente que las personas participen plenamente y contribuyan a sus familias y comunidades en lo económico, lo político y lo social, según dice USAID en su sitio web.
El vicepresidente Biden, que fue el autor de la Ley sobre la violencia contra la mujer, cuando era senador, ha sido un líder en los esfuerzos para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas durante más de dos décadas. La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton y el administrador de USAID, Raj Shah, han abogado también por poner fin a la violencia de género, y han elevado este asunto como prioridad de política exterior.
Para más información (en inglés) véase el sitio web de USAID.
