Washington - La secretaria de Estado adjunta Roberta Jacobson afirmó el apoyo de Estados Unidos a la expansión de la sociedad civil de Cuba y "el derecho del pueblo cubano de determinar libremente su futuro", al declarar ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado el 7 de junio. La comparecencia, que incluyó declaraciones de disidentes cubanos, personalmente y a través de charla de vídeo, examinó el desarrollo de la sociedad civil en la nación isleña.
“Para Cuba y otros gobiernos del hemisferio, nuestro mensaje debe ser claro: La disidencia no violenta no es una conducta criminal”, dijo Jacobson.
El Departamento de Estado trabaja para fortalecer la sociedad civil cubana mediante la participación con activistas en pro de la democracia y los derechos humanos, explicó Jacobson, así como mejorando el acceso de los civiles a las tecnologías de la comunicación.
Al señalar la eficacia de las políticas de la administración Obama con respecto a los viajes a Cuba, las remesas y los intercambios entre personas, Jacobson hizo hincapié en la importancia de reunir a los cubanos para coordinar el activismo y desarrollar una sociedad civil fuerte. En 2011, la administración Obama introdujo nuevas políticas que permitieron más vuelos a la isla, permitieron que ciudadanos estadounidenses transfieran hasta 500 dólares en remesas por trimestre e instituyeron de nuevo las exenciones de embargo para estadounidenses que viajan a Cuba por razones religiosas, humanitarias o académicas.
“Como dijo la secretaria Clinton, las sociedades avanzan cuando los grupos de ciudadanos trabajan juntos de manera pacífica para transformar los intereses comunes en acciones comunes que sirvan al bien común”, indicó Jacobson.
Con este fin, por medio de una variedad de programas de Estados Unidos en Cuba se permite el libre flujo de información entre los ciudadanos de la isla y el mundo exterior, se promueve la documentación de violaciones de derechos humanos, y se ofrece ayuda humanitaria a los presos políticos y a sus familias.
Estados Unidos también ha reconocido los notables esfuerzos de los activistas, como los blogs de la disidente cubana Yoani Sánchez, que recibió el premio Internacional a las Mujeres de Coraje de 2011, del Departamento de Estado, por su valentía y liderazgo.
Como lo han demostrado los activistas que participaron en los movimientos de la reciente Primavera Árabe en Oriente Medio y el norte de África, la tecnología puede contribuir al cambio político y fortalecer la sociedad civil cuando se la usa con eficacia. Para ello, Estados Unidos auspicia una serie de programas especializados para facilitar acceso gratuito a Internet a los activistas cubanos, capacitar a los periodistas independientes y fomentar conocimientos básicos de tecnología entre los ciudadanos.
La legalización de los teléfonos celulares en 2008 en Cuba, por ejemplo, representó un acontecimiento positivo para la sociedad civil, ya que permitió a los ciudadanos utilizar sitios de redes sociales y enviar mensajes de texto para denunciar los abusos de derechos humanos. Desde 2008, el uso de teléfonos celulares en Cuba se ha duplicado.
Las organizaciones religiosas que actúan de manera independiente del Departamento de Estado también han logrado cambios positivos en Cuba, al proporcionar servicios sociales a los cubanos marginados mediante programas caritativos extendidos, dijo Jacobson.
Sin embargo, Jacobson implicó que aún hay muchos desafíos para la novata sociedad civil cubana. El gobierno cubano persiste en limitar las libertades fundamentales, encarcela arbitrariamente a sus ciudadanos e impide los esfuerzos de los activistas de derechos humanos, agregó. Además de Cuba, los regímenes de algunos países del Hemisferio Occidental han reaccionado a los esfuerzos de los activistas, con la utilización de nuevas técnicas para limitar el activismo ciudadano. Debido a esta continua represión, Estados Unidos apoyará firmemente el desarrollo de una sociedad civil robusta en Cuba y en otros lugares, dijo la funcionaria.
“Donde quiera que esto ocurra en nuestro hemisferio, tenemos que hacer frente a estas nuevas medidas que buscan limitar la libertad de expresión”, dijo Jacobson.
Presidió la audiencia el senador Robert Menéndez, demócrata de Nueva Jersey, quien reconoció el crecimiento reciente de la sociedad civil en la isla.
"Me alienta el tremendo crecimiento de la sociedad civil y los miles de cubanos valientes que cada día se mantienen firmes a pesar del acoso, pérdida de empleo y raciones como represalia por sus acciones, y su máxima - en muchos casos su máxima libertad, y para quienes dicen lo que piensan, a pesar del continuo abuso físico y los arrestos y detenciones arbitrarias ", dijo.
Sin embargo, Menéndez expresó su preocupación por las recientes medidas del régimen cubano.
"Al mismo tiempo, los arrestos y detenciones, sólo en este año, son más de 2.400; y eso incluye 1.158 arrestos documentados sólo en el mes de marzo, un nivel que no se había visto en Cuba desde la década de 1960".
El periodista cubano y ex prisionero político Normando Hernández González, quien habló en la audiencia mediante un intérprete de español y a través de charla de vídeo, coincidió en que la sociedad civil está floreciendo, pero también advirtió de los obstáculos que aún existen.
Hernández dijo que la sociedad civil cubana se encuentra ahora ante un crecimiento dinámico y pluralista, cada vez más consciente de que los ciudadanos tienen derechos inalienables que el Estado debe respetar; pero que la represión de las actividades de la sociedad civil aumenta cada día, según indicó.
El disidente concluyó solicitando a los miembros de la Comisión que por favor mostraran solidaridad con la creciente y verdadera sociedad civil cubana y que condenaran todos los niveles de represión que se producen en Cuba.
Hernández los alentó a acudir a otros gobiernos democráticos y parlamentarios de todo el mundo, a instituciones multilaterales y a organizaciones no gubernamentales internacionales para apoyar a la verdadera Cuba, según agregó.
Antes de la declaración de Jacobson, el senador estadounidense de origen cubano Marco Rubio, miembro de la Comisión y legislador republicano de la Florida, destacó en sus declaraciones de apertura la importancia de asegurar que el público cubano tenga acceso a Internet y de responsabilizar de sus actos a los violadores de derechos humanos alineados con el régimen cubano. Subrayó también el compromiso de Estados Unidos de apoyar los esfuerzos del pueblo cubano para determinar su propio futuro político.
"Nuestra meta, como Estados Unidos y como personas que se preocupan por los derechos humanos en todo el mundo, es que el pueblo de Cuba tenga libertad, libertad de elegir cualquier modelo económico que desee, pero libertad de elegir a sus líderes para que puedan tener cualquier modelo económico que deseen", dijo Rubio.
