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La escasez de agua implica problemas de seguridad

Por Charlene Porter | Redactora | 28 marzo 2012
Una madre baña a su hijo a la orilla de un río (AP Images)

Una madre baña a su hijo en la ribera de un río al sur de Bagdad. Un informe de la ODNI indica que el sistema del Tigris-Éufrates que comparten Turquía, Siria e Iraq ya está s

Washington – El agua y los desafíos que presenta serán causa de problemas para muchos países en la próxima década, según un análisis publicado en fechas recientes por el gobierno de Estados Unidos. Ya sean problemas de cantidad, calidad o inundaciones, los desafíos que el agua probablemente vaya a plantear en el futuro amenazarán la estabilidad de países individuales, las regiones circundantes o de Estados Unidos.

Según una evaluación de riesgo elaborada por la Oficina del Director Nacional de Inteligencia (ODNI), los problemas serán lo suficientemente grandes como para que exista la posibilidad del fracaso de estados y de tensiones regionales. De no producirse una gestión más eficaz de los recursos hídricos, la disponibilidad de agua dulce no avanzará al ritmo de la demanda de la creciente población mundial, según prevé el informe

Los posibles problemas que predice Global Water Security figuraban entre las razones citadas por la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton cuando anunció el 22 marzo que Estados Unidos, organizaciones internacionales, organizaciones filantrópicas y otros están estableciendo una asociación del agua para intentar encontrar soluciones a los problemas que se avecinan.

El informe no prevé un “conflicto entre estados relacionado con el agua” en los próximos 10 años, pero se espera que el riesgo de una guerra debido al agua aumente en la década posterior. La falta de recursos nacionales para hacerse cargo del asunto del agua será un factor clave en el aumento del grado de inestabilidad de los estados que pueda derivarse de los problemas relacionados con esta.

El agua y la capacidad de un Estado para controlarla por medio de la construcción de importantes proyectos de aprovechamiento de los recursos hídricos tendrá mayor influencia en el equilibrio de poder entre países vecinos, según la ODNI, y los países aprovecharán sus ventajas para conservar sus intereses hídricos. Los recursos y la infraestructura hídricos “casi con certeza” se convertirán en objetivos de terroristas y extremistas.

El agotamiento de aguas subterráneas en las zonas agrícolas planteará riesgos para los mercados de alimentos nacionales y mundiales. Muchos países ya han extraído agua en exceso de sus fuentes subterráneas para satisfacer una mayor demanda de alimentos, concluye la ODNI. La sequía de los recursos subterráneos resultará en una reducción de la producción de alimentos, pero ese resultado se puede evitar con la adopción de actividades más eficientes en cuanto al uso del agua. El informe cita métodos de gestión de recursos hídricos como el riego por goteo, el mejor uso de la tecnología agrícola y mejores redes de distribución de alimentos que prevengan que los productos agrícolas se estropeen mientras llegan al mercado.

Si bien los sectores agrícolas podrían sufrir un golpe económico, la mala gestión de los recursos hídricos podría tener un impacto económico más amplio. Tanto la manufactura como la extracción de recursos dependen de suministros de agua limpia o de energía hidroeléctrica. Más de 15 países en desarrollo generan el 80 por ciento o más de su electricidad a partir de la energía hidroeléctrica. El informe proyecta un alto riesgo para este desarrollo futuro de no producirse tecnologías novedosas que pudieran reducir la necesidad de agua para la industria.

La conclusión final del informe implica un esbozo de optimismo, a saber: la mejora de la gestión de recursos hídricos y las inversiones en el agua ofrecerán soluciones para estos problemas. Debido al aumento de las necesidades de la agricultura, que representa aproximadamente el 70% del consumo mundial, “el mayor potencial para el alivio de la escasez de agua se realizará al emplear tecnologías que reduzcan la cantidad de agua necesaria para la agricultura”.

Estados Unidos tiene oportunidades de participar más en la ayuda a los países en desarrollo para la elaboración y aplicación de políticas de uso sostenible del agua, según predice el informe. La experiencia de Estados Unidos en ese campo podría ayudar a otros países a mejorar la gestión del agua y a aumentar la eficacia de su uso. Otros países buscarán el apoyo de Estados Unidos en lo que se refiere al desarrollo de instrumentos legales e institucionales para resolver las disputas relativas al agua o para fomentar un marco de gestión cooperativa de las aguas compartidas por países vecinos.

Cuando existen tratados y organizaciones regionales dedicadas al uso cooperativo del agua, se crea una estabilidad y cooperación en cuanto a la política de los recursos hídricos para la gestión de las cuencas de los ríos. La carencia de estos mecanismos es una de las razones principales citadas por ODNI como posible fuente de inestabilidad en algunas de las principales cuencas ribereñas que los investigadores estudiaron. El informe Global Water Security cita acuerdos sobre agua inadecuados y la mala gestión de los recursos hídricos como los principales problemas que provocan la degradación de la seguridad alimentaria regional y el aumento de las tensiones.

El 22 marzo Clinton calificó al agua de ser un ingrediente esencial para la paz, la estabilidad y la seguridad mundiales, y anunció una nueva alianza de organizaciones que aplicará la experiencia en los asuntos del agua a los desafíos hídricos mundiales.

La alianza agrupa a más de 30 organismos, instituciones y organizaciones con experiencia y conocimientos diversos sobre los asuntos hídricos. Clinton dijo que la diversidad de los antecedentes de los socios en el gobierno, la industria, el sector de desarrollo y la gestión ambiental puede producir soluciones novedosas a los problemas del agua que ponen en peligro la seguridad nacional y regional.