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Alianzas de América del Norte protegen aves migratorias y habitat

27 marzo 2012
Bandada de gansos blancos en tierra y aire (AP Images)

Los acuerdos de operación conjunta se proponen proteger a las aves migratorias, como los gansos blancos que figuran en esta imagen, en Montana.

Washington – Legisladores del Congreso, funcionarios de organismos federales y estatales de Estados Unidos y organizaciones no gubernamentales se reunieron con otros socios de América del Norte el 21 de marzo para celebrar los 25 años de las alianzas innovadoras para la conservación de las aves y sus hábitat, conocidas como Migratory Bird Joint Ventures (Acuerdos de operación conjunta sobre las aves migratorias).

El objetivo de estos acuerdos era poner freno a las drásticas pérdidas de aves acuáticas. Para 1985, las poblaciones de aves acuáticas se habían desplomado a mínimos históricos, según el Servicio de Pesca y Fauna Silvestre de Estados Unidos (USFWS). Los datos históricos indican que, desde que llegaron los primeros colonos, el 53 por ciento de los 89,4 millones de hectáreas de humedales originales en los estados contiguos de Estados Unidos habían sido destruidos, según explica el organismo. El hábitat del que dependen las aves acuáticas para la supervivencia fue desapareciendo a un ritmo de 24,2 hectáreas por hora. La situación era la misma en Canadá, donde las pérdidas de humedales se calcularon en el 29 al 71 por ciento desde los asentamientos.

En reconocimiento de la importancia de las aves acuáticas y los humedales para las poblaciones de América del Norte y la necesidad de la cooperación internacional para ayudar en la recuperación de un recurso compartido, los gobiernos de Estados Unidos y Canadá desarrollaron una estrategia dirigida a restaurar las poblaciones de aves acuáticas mediante la protección del hábitat, la restauración y la mejora. La estrategia fue documentada en el Plan de ordenación de las aves acuáticas en América del Norte firmado en 1986 por el ministro canadiense de Medioambiente y el secretario del Interior de Estados Unidos. Con su actualización en 1994, México se adhirió al plan.

Dado que el plan fue firmado en 1986, los acuerdos de operación conjunta se han convertido en el modelo internacional de la conservación impulsada por la cooperación. Estos acuerdos de operación conjunta reúnen a los terratenientes, cazadores, aficionados a la ornitología, tribus, organizaciones sin fines de lucro, universidades, organismos del gobierno y la industria para cooperar en la planificación y ejecución de proyectos dirigidos a conservar y mejorar el hábitat de las aves.

Se comenzó tan sólo con tres acuerdos de operación conjunta en 1987, y en la actualidad hay más de dos docenas que abarcan el paisaje de América del Norte, desde el extremo noroeste de los bosques boreales de Canadá a los Cayos de la Florida y hasta México. Guiados por las iniciativas de conservación de aves, los acuerdos de operación conjunta se han ampliado para incluir no sólo a las aves acuáticas, sino también a aves terrestres, aves playeras, aves acuáticas y aves de caza, mientras que al mismo tiempo se han adaptado de otras maneras para hacer frente a los desafíos emergentes. Los proyectos de conservación de los socios no sólo avanzan en la conservación de las aves acuáticas, sino que también contribuyen de manera importante a la conservación de todas las especies relacionadas con los humedales. También se han establecido tres acuerdos de operación conjunta de especies para atender las necesidades de vigilancia e investigación de determinadas especies o grupos de especies. Los acuerdos de operación conjunta de especies también tienen alcance internacional.

En el 25 aniversario de los acuerdos de operación conjunta, el USFWS dijo que los socios han protegido casi 6,47 millones de hectáreas de hábitat crítico para la flora y fauna silvestres.

“Durante 25 años, los acuerdos de operación conjunta de las aves migratorias han protegido y restaurado los paisajes que mantienen a poblaciones saludables de aves, mantienen medios de vida y proporcionan beneficios de la naturaleza a las personas y la vida silvestre”, dijo el secretario del Interior Ken Salazar. “Compartimos una visión de un paisaje donde las aves autóctonas prosperen y consideramos que nuestro bienestar depende de tener tierras, aguas y vida silvestre saludables. Al aunar a diversos socios, los acuerdos de operación conjunta protegen los paisajes de que dependen las aves y las personas”.

La conservación eficaz de las aves se necesita ahora más que nunca, dijo el USFWS. Más del 30 por ciento de las especies de aves en Estados Unidos están en la lista federal de especies en peligro, amenazadas o son de interés para la conservación. Su mayor amenaza, según indicó el organismo, es la pérdida de hábitat en las zonas de reproducción, los terrenos de invierno y los sitios de migración en América del Norte y más allá.

“El trabajo que llevan a cabo los acuerdos de operación conjunta es fundamental para proteger y restaurar las poblaciones de aves de América del Norte y sus hábitat. Estas colaboraciones basadas en la ciencia han mejorado mucho nuestra capacidad para la conservación a escala continental”, dijo el director de USFWS Dan Ashe.

En una recepción celebrada en el Capitolio el 21 de marzo, el programa de acuerdos de operación conjunta entregó premios a varios socios clave, en reconocimiento de sus esfuerzos como “Campeones de la conservación” que han apoyado los esfuerzos de colaboración de conservación en las últimas dos décadas y media. La lista de los ganadores de los premios se encuentra en la página web de la USFWS (en inglés).