Washington — La violenta arremetida del gobierno de Siria contra sus adversarios políticos ha hecho que Consejo de Derechos Humanos de la ONU a condene esas medidas y pedir una investigación de los abusos cometidos contra los derechos humanos en ese país. Además el presidente Obama ha firmado una orden ejecutiva que impone sanciones de Estados Unidos contra tres altos funcionarios del aparato de seguridad de Siria, así como dos entidades relacionadas con la violencia.
El Consejo de Derechos Humanos, con sede en Ginebra, aprobó una resolución el 29 de abril, en la que condena “sin equívoco” al gobierno de Siria por el uso de la “violencia brutal contra manifestantes pacíficos”, y por “impedir el acceso a tratamiento médico”.
La resolución pide al gobierno sirio liberar a todos los prisioneros políticos y frenar las represalias contra los manifestantes. También urge a las autoridades “ampliar el alcance de la participación política destinada a garantizar las libertades civiles y mejorar la justicia social”.
La resolución exige que la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Derechos Humanos “envíe con urgencia una misión” a Siria para investigar las denuncias de abusos de derechos humanos, con la meta de tener rendición de cuentas de cualquier delito. También se ha pedido a la misión investigadora entregar al consejo informes y actualizaciones sobre la situación de los derechos humanos.
En Nueva York, la representante permanente de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Susan Rice, acogió con beneplácito la resolución, al decir que el consejo de derechos humanos “está en contra de los intentos de silenciar la disensión con el uso de la violencia injustificada, lo que no corresponde a los actos de un gobierno responsable”.
En una declaración difundida el 29 de abril Rice dijo que la resolución marca un “precedente importante” para el consejo, y que Estados Unidos respalda con firmeza su decisión de pedir una investigación sobre los abusos de derechos humanos cometidos en Siria.
Rice señaló también que Siria busca ser miembro del Consejo de Derechos Humanos, y dijo que la resolución de condena a sus medidas “subraya la incongruencia” de su candidatura.
“Responder con tanques y balas a los pedidos legítimos de reformas es una conducta inaceptable de cualquier gobierno, y menos aún de cualquiera que aspire a ser miembro del consejo”, dijo Rice.
Los grupos dedicados a los derechos humanos han informado de hasta 500 personas muertas por las fuerzas de seguridad de Siria, desde que comenzaron en marzo las manifestaciones en favor de mayores libertades políticas. De acuerdo con las versiones de prensa, unas 50 personas fueron muertas el 29 de abril cuando participaban en manifestaciones realizadas en el país.
El 29 de abril el presidente Obama firmó una orden ejecutiva que impone sanciones a tres funcionarios de seguridad de Siria y contra dos entidades responsables de cometer abusos de derechos humanos, inclusive el uso de violencia contra civiles.
Las sanciones disponen el decomiso de cualquier propiedad de esas personas, o de las entidades, en Estados Unidos y prohíbe a los estadounidenses realizar transacciones con ellos, de acuerdo a una hoja informativa divulgada por la Casa Blanca el 29 de abril.
Las sanciones señalan a Mahir al-Asad, comandante de la 4ta. División Armada del Ejército de Siria, que ha “desempeñado un papel principal en las medidas del régimen sirio en Dar’a, donde las fuerzas de seguridad mataron manifestantes”.
También fueron designados Atif Najib, que era jefe del Directorado de Seguridad Política (DSP) en la provincia de Dar’a, durante el mes de marzo, y a Ali Mamluk, director del Directorio General de Inteligencia de Siria (GID).
De acuerdo con la hoja informativa el GID, que el “servicio general de inteligencia civil” en el país, ha sido señalada para las sanciones por su participación en las medidas del régimen en Dar’a, así como por sus actividades para reprimir la disensión interna y vigilar a los ciudadanos sirios. La administración Obama también ha sancionado a la Fuerza Qods, del Cuerpo de Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, al indicar que sirve de conducto de apoyo material del gobierno iraní a la arremetida del régimen sirio contra los civiles.
“A pesar de la retórica pública del gobierno de Irán, manifestando su solidaridad revolucionaria con los pueblos de toda la región, las medidas de Irán en apoyo del régimen sirio lo colocan en aguda oposición contra la voluntad del pueblo sirio”, dice la hoja informativa.