Este artículo pertenece al periódico electrónico de julio de 2008 “Parques nacionales, patrimonio de Estados Unidos”. Para consultar los demás artículos de este periódico haga clic a la derecha
Por medio de la red de Parques Nacionales el pueblo de Estados Unidos es dueño y protector de montañas, desiertos, bosques, marismas, tundra, y arrecifes tropicales.
Todos los ciudadanos de Estados Unidos son, en un sentido, administradores de los sitios en los que los próceres que lo fundaron crearon un nuevo país y en los que pueblos antiguos habían construido ciudades. Los estadounidenses protegen las criaturas vivas más altas en la Tierra, y cientos de especies raras que viven en un mundo silvestre subtropical.
El Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos (NPS) cubre un amplio sistema de parques, zonas costeras, caminos, monumentos y campos de batalla que comprenden 3,6 por ciento de la masa de tierra total del país. Esta tierra y sus formas de vida se diferencian, se conservan y se impide que en ellas aumente el asfalto, la expansión y el neón que se extiende por el mundo moderno. Según la Ley del Servicio de Parques Nacionales de 1916, los parques nacionales, más de 34 millones de hectáreas, deben permanecer intactos para las generaciones futuras.
Al mismo tiempo, las puertas de los parques están abiertas a todos y en más de 277 millones de visitas del pasado año, los estadounidenses y muchos viajeros extranjeros entraron a los casi 400 parques nacionales en busca de recreo, relax y otras actividades. Las familias estadounidenses visitan los parques para ver y compartir las maravillas de su tierra así como para aprender sobre las fuerzas y las personas que durante siglos han dado forma al país. La experiencia se hace parte de su propia historia familiar, un recuerdo compartido sobre un día en el que juntos aprendieron algo más sobre su país y lo que es hoy día.
Muchos estadounidenses terminarán su visita con la creencia descrita una vez por el que fuera presidente Franklin Delano Roosevelt: “No hay nada tan estadounidense como nuestros parques nacionales. Los panoramas y la vida silvestre son autóctonos. La idea fundamental en la que los parques se fundamentan es autóctona. Es, en resumen, que el país pertenece al pueblo”.
Esta edición del periódico electrónico eJournalUSA presenta algunas vistas gloriosas de los parques nacionales en sí así como la historia de cómo el amplio sistema se ha ampliado en tamaño y misión durante décadas. La directora de NPS Mary A. Bomar y los cineastas Ken Burns y Dayton Duncan explican el espíritu nacional y la ética que los parques han venido a representar para Estados Unidos y otros países que han intercambiado ideas, destrezas y técnicas para preservar y mantener mejor las tierras, la vida y la cultura que son los tesoros del patrimonio de toda nación.
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