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Descubrimiento genético permitiría nuevos tratamientos y vacuna contra el SIDA

Pequeño porcentaje de la población humana tiene resistencia natural al VIH

Por Cheryl Pellerin | Redactora del Servicio Noticioso desde Washington | 30 julio 2007
David Goldstein, profesor de genética molecular y microbiología de la Universidad de Duke. (Foto: Universidad de Duke)

David Goldstein, profesor de genética molecular y microbiología de la Universidad de Duke. (Foto: Universidad de Duke)

Washington – Un grupo de científicos internacionales ha colaborado en un estudio en el que se descubrió que, por motivos genéticos, un pequeño porcentaje de la población humana tiene resistencia natural al VIH, el virus que provoca el SIDA.

Los investigadores, dirigidos por David Goldstein, profesor de genética molecular y microbiología de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, esperan que sus hallazgos contribuyan a encontrar tratamientos para el SIDA y una vacuna contra el VIH que incremente el efecto de los genes supuestamente protectores.

“La gente realmente difiere en lo que respecta a su vulnerabilidad al VIH”, afirmó Goldstein, que también es director del Instituto Duke de Ciencias y Políticas sobre el Genoma, durante una entrevista realizada el 23 de julio con el Servicio Noticioso desde Washington.

“Algunas personas, a pesar de su repetida exposición al virus, no se contagiarán. E incluso entre quienes se han contagiado su sistema inmunológico pueden controlar bien al virus. Hasta dónde sabemos es posible que hasta el 10 por ciento de las personas que se contagian no contraen la enfermedad”, explicó el profesor.

Pero la mayoría de la gente expuesta al VIH avanza hacia el SIDA. Según la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), desde que comenzó la pandemia en los años ochenta más de 64,9 millones de personas se han contagiado con VIH, y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas para el VIH/SIDA (ONUSIDA) calcula que en el año 2006 había en el mundo 39,5 millones de personas que vivían con la enfermedad.

RESISTENCIA NATURAL

La investigación, publicada el 19 de julio en la edición electrónica de la revista Science, es el primer estudio en colaboración importante del Centro de Vacuna e Inmunología del VIH (CHAVI), una entidad financiada por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, que pertenece a los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos.

CHAVI es un consorcio de investigadores de la Universidad de Duke, la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill; la Universidad de Alabama, en Birmingham; la Facultad de Medicina de Harvard, en Massachusetts; y la Universidad de Oxford, en el Reino Unido.

“Dentro del CHAVI establecimos un consorcio de investigadores denominado EuroCHAVI que colaboró para establecer un grupo de temas de análisis”, dijo Goldstein.

Los investigadores –de Suiza, Italia, Reino Unido, Australia, España y Dinamarca– analizaron el historial médico de 30.000 pacientes, entre los que encontraron a 486 personas que mostraban características especiales.

“Teníamos que saber cuándo se contagiaron, dentro de un marco de dos años, y tener un estimado del laboratorio sobre su carga viral durante el tiempo en que no estuvieron sometidos a tratamiento”, añadió. La carga viral es la cantidad de copias del virus, o de partículas, en un mililitro de la sangre del paciente.

Cuando una persona se contagia de VIH la carga viral aumenta a un nivel elevado antes de que el sistema inmunológico lo reduzca a un nivel estable, que se denomina punto fijo. Algunas personas pueden hacer caer el virus hasta niveles no detectables. Quienes no lo controlan avanzan rápidamente hacia el SIDA.

Para determinar por qué algunas personas pueden hacer caer el virus a esos niveles bajos, Goldstein y su equipo centraron su atención en el punto fijo de la carga viral. Se preguntaron: ¿qué es lo que controla la cantidad del virus que está presente en el punto fijo?

ELECTRÓNICA Y GENÉTICA

Para responder a esa pregunta para cada uno de los 486 sujetos del estudio, los científicos emplearon una herramienta genética (una microplataforma en una oblea o chip del tamaño de una tarjeta de crédito que examina simultáneamente 550.000 de los 3.000 millones de sitios en un genoma) para determinar cuál de los sitios, llamados polimorfismos de nucleótido único, o SNP, puede influir en las características de la carga viral.

Los investigadores extrajeron ADN de los pacientes, lo prepararon para aplicarlo en la microplataforma y cada muestra fue objeto de análisis por el chip. Los 550.000 SNP representan más o menos los diez millones de SNP del genoma que varían de una persona a otra.

En el transcurso de 18 meses el análisis de genomas encontró tres SNP firmemente relacionados ya sea con el punto fijo de la carga viral, o con el avance de la enfermedad. El SNP más importante para una posible vacuna se encuentra cerca de un gen para la inmunidad humana, denominado HLA-C. Se supone que las personas que tienen esta variante elaboran mayor cantidad del producto protector que contiene el gen que las personas que no lo tienen.

Los genes HLA se encargan de presentar elementos extraños de proteína en la superficie de las células del cuerpo, para que el sistema inmunológico sepa que la célula está infectada y ha de ser destruida.

Nadie sabía que el gen identificado “podía actuar de esa manera para alertar y destruir las células infectadas con VIH”, aseveró Goldstein. Y el VIH no interfiere con el gen “lo cual podría significar que una estrategia de vacuna que aprovechara este mecanismo podría ser un punto vulnerable para el VIH”.

“No sabemos si esto dará o no resultado. Pero es una posibilidad que no habría sido de interés antes de estos resultados”, agregó Goldstein.

Entre los próximos pasos a seguir figuran ampliar el análisis genético para incluir muestras más amplias con la idea de descubrir otros determinantes genéticos; examinar la resistencia a la infección; y hacer trabajo funcional para comprender mejor cómo las diferencias genéticas tienen efecto.

Para más información, en inglés, sobre Global Enterprise y CHAVI consulte los sitios electrónicos de esas entidades.

El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)

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